¿Para el campo, aranceles o financiamiento e incentivos?
La reducción de aranceles como compromiso con la OMC, tiene como propósito que las reformas se estructuren de forma tal que disminuyan los precios de los insumos para las industrias y los hogares de bajos ingresos, evitar perdidas de empleos en los sectores mas sensibles, y evitar la distorsión de los precios en los mercados internos.
El proteccionismo tiende a aumentar su presión en períodos de fases descendentes en la economía con el subyacente aumento de desempleo, y si los afectados por los sobreprecios (consumidores y pequeños productores) no influyen activamente en el desmantelamiento de las barreras que aumentan de precio de la comida, los mayores beneficiados seguirán siendo los oligopolios y los grandes productores.
Los instrumentos de proteccionismo arancelario inciden directamente en el precio al final de la cadena de comercialización, alentando o desalentando la producción, y el consumo del producto en cuestión, en otras palabras es un impuesto que paga el consumidor a la producción que no logra costos competitivos.
Escuchando a los productores nacionales, creo que parte de la solución para el sector agrícola, no es la política proteccionista, sino el apoyo formal y vigoroso en el campo del financiamiento a la producción y a la tecnología, e incentivar la producción en función de la competitividad.
Qué se puede vender más y a un mejor precio en el mercado internacional, la piña o el tomate, las curcubitáceas o la cebolla, el arroz o el maíz. Organizarse es clave.