Uniqlo el fabricante de camisetas japonés, queiere cambiar su imagen, considerada aburrida en su tierra natal.
Parte de la solución: recrear el brillo de su tienda de la Quinta Avenida de Nueva York en el barrio de boutiques de moda más caro de Tokio.
La semana que viene Uniqlo abrirá su local más grande en la zona de Ginza en Tokio.
La estrategia, que se combina con el uso del inglés como idioma oficial y planes de contratar más trabajadores internacionales, tiene por objetivo dejar atrás las raíces de Uniqlo como marca económica que vende ropa barata desde hace 30 años.
“Venimos del medio de la nada, de una tienda al costado de la ruta”, dijo Tadashi Yanai, el presidente de 63 años de la empresa madre de Uniqlo, Fast Retailing Co., y el hombre más rico de Japón.
“En el exterior, nuestra imagen es la de una compañía global, pero en Japón tenemos esta cuestión de la herencia con que cargamos. Esta imagen antigua de tienda al costado de la ruta sigue presente en la mente de la gente y queremos mostrarle la nueva Uniqlo”.
Los esfuerzos de Uniqlo para actualizar la marca en su país de origen, donde las ventas cayeron 2.4% el año pasado, son un ejemplo de cómo algunas firmas japonesas se están adaptando.