El gigante británico-holandés de productos de consumo Unilever obtuvo un beneficio neto en el segundo trimestre del año de 1.044 millones de euros, lo que supone un incremento del 34%, informó un comunicado.
El grupo propietario de marcas como Sunsilk, Knorr o Ben & Jerrys elevó su volumen total de facturación hasta los 10.258 millones de euros, el 3, 9% más que en el mismo trimestre del año anterior.
El beneficio bruto por explotación se incrementó hasta los 1.435 millones de euros, un 21% más, mientras que el beneficio por acción se fijó en 0, 34 euros, frente a los 0, 25 del año anterior.
De esta forma, el beneficio neto en la primera mitad del año ascendió un 17%, hasta los 2.103 millones de euros, y la facturación, un 3%, hasta los 19.793 millones.
Unilever, que concentra cerca del 40% de su negocio en Europa, registró un incremento en sus ventas en este continente del 1% en el segundo trimestre (0, 3% en el trimestre), gracias en particular a los resultados en Holanda y, en menor medida, en Reino Unido e Italia.
Este agregado ha superado durante cinco años consecutivos el valor máximo de referencia que fija el BCE en el 4, 5%, si bien en junio se empezó a apreciar cierta ralentización que, según Trichet, es una señal de las subidas de los tipos de interés y del hecho de que los mercados financieros las anticipen.
Los préstamos al sector privado tuvieron una tasa de crecimiento anual en junio del 11%, frente al 11, 4% de mayo, mientras el crecimiento de las hipotecas bajó en junio hasta el 11, 8%, frente al 12, 1% de mayo.
Pese a este retroceso, Trichet aseguró que el volumen de créditos "es todavía muy elevado" y mostró cautela respecto a la evolución futura.
Trichet dijo que "retiraremos la acomodación monetaria si se confirma nuestro escenario" de inflación y crecimiento económico en la zona euro y aseguró que la entidad "observa muy de cerca la situación".
El incremento en las tasas del BCE tendrá efectos a partir del próximo 9 de agosto.
Expertos del banco alemán Commerzbank y del estadounidense JPMorgan dicen que el BCE elevará el precio del dinero nuevamente en octubre y diciembre, hasta el 3, 5% dadas las presiones inflacionistas y la robustez del crecimiento.