La vía multilateral tiene prioridad sobre la bilateral en las negociaciones de comercio, afirma el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy. En unas declaraciones que publica el diario ginebrino "Le Temps", Lamy dice que la negociación bilateral, tal y como la practica actualmente Estados Unidos con los países latinoamericanos y de otros continentes, formaría parte de un segundo plan en caso de que fracase la primera.
Lamy afirma que la constitución antes de la reunión ministerial de la OMC en Cancún de diversos grupos de países en desarrollo o emergentes como el G-20 es "una confirmación de la tesis que venimos defendiendo de que no hay un solo Norte y un Sur, sino varios".
"La constitución de grupos es para mí, socialdemócrata convencido, totalmente normal. La Unión Europea no va a reprochar a otros países que se unan entre sí", afirma Lamy en alusión a las acusaciones estadounidenses contra el G-20, liderado por Brasil, la India y Suráfrica y que Washington ha tratado de debilitar.
Lamy afirma por otro lado que Europa está dispuesta a hacer concesiones para relanzar las negociaciones en la OMC, que permanecen encalladas desde el fracaso de Cancún, en septiembre.
"En relación con los temas de Singapur inversiones, política de competencia y otros la UE está dispuesta a encontrar una posición que tenga en cuenta los reproches que se nos han hecho", reconoce Lamy.
"En el tema de aranceles industriales, por el contrario, vamos a ser probablemente más exigentes de lo que fuimos en Cancún", explica Lamy, según el cual "los resultados (de las negociaciones multilaterales) deben ser equilibrados".
Lamy niega que el fracaso de Cancún vaya a restar credibilidad a un "sistema de reglas y disciplinas que hemos construido juntos desde hace cincuenta años".
El comisario europeo no está arrepentido de haber calificado en Cancún a la OMC de "organización medieval" y dice que sigue siendo de la misma opinión.