La crisis en la aerolínea australiana Qantas, que ha afectado a 80,000 pasajeros en todo el mundo, cumple su segundo día a la espera de que el órgano de arbitraje ordene una eventual reanudación de los vuelos.
Fair Work Australia, la agencia encargada de dirimir este conflicto laboral, lleva todo el día reunida con representantes de la compañía y de los tres sindicatos huelguistas: el de los pilotos internacionales, el de los mecánicos y el del personal de tierra.
La jornada se ha empleado en escuchar a testigos y examinar informes técnicos y pruebas que una y otra parte han presentado, mientras miles de personas sufrían la cancelación de su vuelo concertado para tomar una decisión.