LOS PAÍSES de América Central han experimentado un importante progreso económico en los últimos años, con una media de crecimiento del 6% en el 2006, pero para poder mantener estos índices a largo plazo tendrán que acometer reformas a nivel político, fiscal y social.
Esta es la principal conclusión del informe Crecimiento Económico e Integración en América Central, presentado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que resalta el "progreso sustancial" que ha registrado esta región a la hora de recuperar la estabilidad macroeconómica, pero que a la vez advierte de los retos que tiene que superar para seguir creciendo en los próximos años.
Para el FMI, el mayor desafío que tiene por delante América Central es reducir la pobreza y acercar su renta per cápita a la de los países más desarrollados. Según este organismo, a pesar de que América Central ha experimentado un importante avance, con un Producto Interno Bruto (PIB) medio del 6% en 2006, lo que supone el mayor incremento desde décadas, la región no ha podido acercar el crecimiento a los récords registrados en las décadas de 1960 y 1970 y ha "fracasado" a la hora de recuperar los niveles de productividad de períodos anteriores.
En este contexto, el FMI resalta que en muchos países de América Central la productividad está por debajo de los niveles observados a finales de los años 1970.
Urge reformas en Centroamérica
La región podría evolucionar más sí mejora la calidad de las instituciones.