Las inversiones extranjeras directas en los países menos desarrollados deben continuar y crecer para que éstos puedan incorporarse en los flujos de recuperación de la economía mundial, según un informe de la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo.
"A pesar de que algunos países menos desarrollados han recibido últimamente flujos de inversiones extranjeras directas y eso les ha permitido unirse a las cadenas mundiales de valor, la mayoría de éstos se mantiene al margen de la economía mundial", señala el texto.
El informe destaca que las inversiones directas en estos países han ido creciendo paulatinamente en el curso del último decenio, hasta alcanzar los $24,000 millones.
Sin embargo, este flujo sólo representa el 2% del total mundial de inversiones, según el informe.