Economía

Uruguay buscará salida en crisis de Mercosur


MONTEVIDEO-El presidente-electo del Uruguay, Jorge Batlle, con una amplia carrera política y experiencia empresarial a sus espaldas, está decidido a agilizar el Mercosur y a lograr la creación de una Secretaria Técnica para el organismo regional en Montevideo, un proceso en el que espera que el socio mayor, Brasil, no sea un obstáculo.
Batlle, que recibe la banda presidencial de manos del presidente saliente, Julio Maria Sanguinetti, el 1 de marzo, no oculta su preocupación sobre los problemas políticos de la asociación económica regional, que se compara a los problemas que Panamá enfrenta ante los esfuerzos de integración económica de Centroamérica. Razones históricas, señala, impulsan al Uruguay que califica "un país puerto, y por ende un país menos protegido, menos cerrado" a jugar un papel de mediador en conflictos coyunturales como los que han ocurrido entre Argentina y Brasil a raíz de la devaluación de la moneda brasileña, el real, que estaba a la par del peso argentino y ahora vale casi la mitad, creando una situación difícil para el nuevo gobierno argentino del presidente Fernando de la Rúa.
Tras dos horas de conversaciones con el futuro mandatario, es difícil sustraerse a la impresión de que Batlle tendrá algunos desacuerdos con el liderazgo de Brasil en la política de Mercosur, como dejó entrever en su reciente reunión con el presidente Fernando Henrique Cardoso, y el "rapprochement" que realizó con De la Rúa.
Como primera pregunta, se le solicitó su opinión si considera que Mercosur podría enfrentar una crisis política por la espinosa situación que atraviesa Paraguay,
JORGE BATLLE: La crisis política no es del Mercosur; es básicamente del Paraguay, en primer lugar, y Paraguay tiene una crisis política que todos esperamos que la supere a través del único camino que se superan las crisis en las democracias--elecciones. Lo mejor que le puede pasar al Paraguay es que haya una elección libre de acuerdo a las normas institucionales paraguayas y que hasta tanto esas normas se respeten, como es lo que todos tenemos que procurar que suceda en toda América.
HENRY RAYMONT: Si Mercosur en si no sufre de ninguna crisis política, ¿no cree Ud. que enfrenta serias dificultades internas por razones de la disparidad de las políticas monetarias entre Argentina y Brasil?
BATLLE: El resto de los problemas del Mercosur son básicamente problemas de convergencia económica.
RAYMONT: ¿En qué sentido?
BATLLE: En el sentido de que estas naciones, algunas más que otras, y algunas por su dimensión en distinto ritmo, todos venimos de un tiempo de sistemas protegidos. Entonces comenzamos a desarmar o desarticular esos sistemas protegidos y nos encontramos con realidades histórico-políticas completamente distintas. Por ejemplo, el Uruguay siempre fue un país abierto, siempre fue un país puerto. En agosto de 1816,antes de que la nación existiera, habíamos firmado un tratado de comercio y navegación con Inglaterra, quiere decir que el Uruguay siempre fue un país abierto hasta por su propia condición geográfica, fue un país abierto tanto al comercio marítimo regido por los tiempos de la corona hispánica como al comercio marítimo en donde prevaleció después en el siglo diecinueve la fuerte presencia del imperio ingles, mientras que otras naciones, por su propia dimensión geográfica y por su propia dimensión, armaron un sistema mucho más encerrado y mucho más protegido y en algunos casos mucho de características federales.
RAYMONT: En la actualidad ¿cómo se expresan estas diferencias?
BATLLE: Determinaron, por ejemplo, que en el caso del Brasil, esas características llegaron al extremo de que por disposición constitucional los Estados Brasileños tienen la potestad, hasta de autonomía, para constituir deuda externa negociando con naciones y al mismo tiempo tienen potestad y facultades tributarias que comparten con el sistema federal que les permite establecer no solamente imposiciones sobre otros estados en la importación de mercaderías provenientes de otros estados del propio país como también les permiten a esos estados el litigio con otros estados del mismo país dar preferencias y privilegios para los inversores.
RAYMONT: Entonces ¿qué sucede ahora?
BATLLE: Hoy por hoy hay una investigación en la Cámara de Diputados del Brasil, una investigación promovidas por distintos estados contra otros estados por la diferencia de los subsidios y las desgravaciones específicas que determinan no solamente competencias entre si sino también determinan asimetrías importantes dentro del Mercosur.
¿Cuál es la dificultad hoy en el Mercosur? Es que esas asimetrías son las que se advierten cuando hay crisis cambiarias. Cuando no hay crisis cambiarias y cuando hay estabilidad como hubo una paridad entre el plan real y la ley de convertibilidad en Argentina la crisis no existe en el peso argentino uno a uno la diferencia de los regímenes esta por debajo de la superficie de las aguas. Cuando bajan los niveles de las aguas aparecen las rocas. Entonces cuando la Argentina mantiene la ley de la convertibilidad, o sea un peso un dólar, internaliza la modificaciones cambiarias brasileras. A medida que Brasil modifica el tipo de cambio, la Argentina o tiene mayor desocupación o tiene perdida de competitividad o sube el traslado de sectores industriales del área argentina al área brasilera. Eso quiere decir que son sistemas que caminan en dirección opuesta, la Argentina camina hacia el oeste y Brasil camina hacia el este.
Quiere decir que al no cerrar y al no haber puntos de convergencia los sistemas sufren enormemente, hasta tanto la políticas macroeconómicas le permitan a una de las dos naciones, en este caso parecería que fuera el Brasil el destinatario de esta reflexión, un equilibrio similar al que había tenido anteriormente y que perdió por el déficit fiscal.
RAYMONT: ¿Supongamos que hoy estuviera logrado ese equilibrio que le permitiera volver en otro escalón diferente a esa paridad al Brasil con la Argentina, no es verdad?
BATLLE: Entonces de cualquier manera serían, en primer lugar, uno de los países tendría que asumir ya la diferencia de competitividad perdida y ese mismo país tendría que reflexionar y decir por cuanto tiempo esto se va mantener, porque si mañana esto se vuelve a disparar o se vuelve a modificar la consecuencia es que volvemos a tener la misma dificultad. Esto se prueba con un elemento muy particular y reciente que es definitorio de esta realidad. El recientemente electo presidente de Chile Don Ricardo Lagos que está formando parte de alguna forma del Mercosur dijo que "soy partidario del Mercosur político" lo cual nos indicó claramente que no era partidario del Mercosur económico lo que nos quiere decir es que no quiere subir los aranceles. Entonces si tenemos disparidad en la forma del manejo de la realidad cambiaría y, por ende, también tenemos disparidad en el manejo arancelario esto genera dificultades que el Mercosur las tiene que asumir. Porque estas son las dificultades que están en el corazón del Mercosur para buscar las convergencias mínimas necesarias que fueron las que Maastricht estableció.
RAYMONT: ¿Ud. considera que aún falta una mayor cohesión en las políticas económicas dentro de este importante organismo regional?
BATLLE: No hay posibilidad de que haya un sistema operativo idóneo para el crecimiento común de todos si no hay un elemento de cohesión política en materia económica y esto es lo que yo creo que hoy se va discutir. Creo que hace tiempo ha propuesto un mecanismo de reconciliación.
RAYMONT: ¿No cree que la propuesta uruguaya de crear una Secretaria Técnica ha acarreado otro problema para Mercosur?
BATLLE: La Secretaria Técnica quiere decir algo que supone algo como la Comisión de Bruselas quiere decir un organismo que tenga algún tinte de supranacionalidad y creo que todavía estamos muy lejos de esto.
RAYMONT: ¿Acaso Brasil no se ha opuesto?
BATLLE: Todavía no hay signos claros en las partes, pero digamos hay algo que también es importante considerar: Hay un gobierno nuevo en la Argentina con un presidente y un equipo que lo acompaña de un perfil totalmente económico en todos los ministerios de gente seria, de gente muy responsable que de seguro estas cosas se están planteando o por lo menos así lo hemos percibido a través de las conversaciones entre el canciller Rodríguez Giavarini y el canciller Luiz Felipe Lampreia, según los datos que la información pública nos ha hecho llegar y también lo hemos percibido con alguna conversación que hemos tenido recientemente con el presidente De la Rúa en donde la preocupación del presidente De La Rúa radica de seguro y precisamente en esto, o sea, el Mercosur es una necesidad, el Mercosur enfrenta a una dificultad la primera cosa es consagrar la afecio societatis, o sea la buena voluntad de las partes para ser socios; en segundo lugar un sinceramiento para poner arriba de la mesa cuáles son nuestras debilidades y cuáles con nuestras fortalezas. Nuestras fortalezas radican fundamentalmente en que somos un gran mercado.
RAYMONT: Y ¿cuáles son nuestras debilidades?
BATLLE: Nuestras debilidades radican en la forma como económicamente encaramos este gran mercado. No le podemos pedir al Brasil que se transforme de un día para otro y asuma de un día para otro la política de convertibilidad argentina. Tampoco le podemos pedir a la Argentina que abandone esta política. Este precisamente no es el problema del Uruguay, el Uruguay es un país que ha sido siempre abierto y lo que Uruguay quiere es una apertura cada da mayor. O sea que Uruguay no tiene incidencia en esta cuestión entre Argentina y Brasil. Pero es un problema de todos y por tanto también pasa a ser un problema nuestro. Y quizás lo que nosotros podamos hacer de bien es decir las cosas que los demás no pueden decir. Pero como no molestamos a nadie, como si mañana tomamos una medida económica fuerte nuestra incidencia en ningún mercado tanto argentino como brasilero va pasar de los límites de Río Grande do Sul y Entre Ríos, que es donde prácticamente vendemos el 70 por ciento de todo lo que producimos, en Brasi.
RAYMONT: En materia de política exterior, especialmente en lo económico Ud., ha sido muy franco, hasta hay quienes dicen demasiado franco para algunos de sus vecinos. ¿Cómo responde a esta insinuación?
BATLLE: Yo creo que nosotros podemos desempeñar la tarea de decirnos en voz alta para que los demás escuchen lo que todos los demás sienten que es una realidad y quizás por la propia dimensión de sus países no lo pueden decir, el Uruguay como es un país pequeño puede decir ciertas cosas.
El Uruguay puede decir que todos cometemos pecados, todos cometemos pecados. El Uruguay puede decir que todos cometemos pecados. El Uruguay puede decir que todos nos tenemos que sincerar.
El Uruguay puede decir que todos tenemos como objetivo tener un gran Mercosur. El Uruguay puede decir entonces también dónde están nuestras debilidades. Si reconocemos nuestras debilidades va a ser más fácil encontrar las soluciones. No hay cosas que siendo posible ser imaginada no se pueda resolver. Y en esta materia la convergencia debe ser nuestro objetivo claro poniendo en esa convergencia cosas concretas. En tal fecha para ir forzando a las naciones y a sus lobbies industriales y a sus lobbies comerciales y a sus lobbies políticos a darse cuenta que el dolor de abandonar un antiguo sistema protegido y pasar a un sistema abierto es siempre mucho menos grave que el dolor de permanecer dentro de un sistema protegido que a uno lo margina de la historia.
RAYMONT: Su partido, el Partido Colorado, al igual que el Partido Radical argentino de De la Rúa, siempre fueron considerados estatistas en su filosofía económica, ¿cómo explica este viraje hacia el libre mercado?
BATLLE: Yo creo que todos nosotros somos mucho más parecidos a nuestro tiempo que a nuestros padres. También le pasa lo mismo a los uruguayos que a los chinos--y también a los radicales.
BATLLE: Entonces de cualquier manera serían, en primer lugar, uno de los países tendrían que asumir ya la diferencia de competitividad perdida y ese mismo país tendría que reflexionar y decir por cuánto tiempo esto se va mantener, porque si mañana esto se vuelve a disparar o se vuelve a modificar la consecuencia es que volvemos a tener la misma dificultad.
Esto se prueba con un elemento muy particular y reciente que es definitorio De esta realidad. El recientemente electo presidente de Chile Don Ricardo Lagos, que está formando parte de alguna forma del Mercosur, dijo "soy partidario del Mercosur político" ,lo cual nos indicó claramente que no era partidario del Mercosur económico; lo que nos quiere decir es que no quiere subir los aranceles. Entonces sí tenemos disparidad en la forma del manejo de la realidad cambiaria y, por ende, también tenemos disparidad en el manejo arancelario; esto genera dificultades que el Mercosur las tiene que asumir. Porque éstas son las dificultades que están en el corazón de el Mercosur . Para buscar las convergencias mínimas necesarias que fueron las que Maastricht estableció.
RAYMONT: ¿Ud. considera que aún falta una mayor cohesión en las
políticas económicas dentro de este importante organismo regional?
BATLLE: No hay posibilidad de que haya un sistema operativo idóneo.
Para el crecimiento común de todos si no hay un elemento de cohesión política en materia económica y esto es lo que yo creo que hoy se va discutir. Creo que hace tiempo ha propuesto un mecanismo de reconciliación.
RAYMONT: ¿No cree que la propuesta uruguaya de crear una Secretaria Técnica ha acarreado otro problema para Mercosur?
BATLLE: La Secretaria Técnica quiere decir algo que supone algo como la Comisión de Bruselas quiere; decir un organismo que tenga algún tinte de supranacionalidad y creo que todavía estamos muy lejos de esto.
RAYMONT: ¿Acaso Brasil no se ha opuesto?
BATLLE: Todavía no hay signos claros en las partes, pero digamos hay algo que también es importante considerar: Hay un gobierno nuevo en la Argentina con un presidente y un equipo que lo acompaña de un perfil totalmente económico en todos los ministerios de gente seria, de gente muy responsable que de seguro estas cosas se están planteando o por lo menos así lo hemos percibido a través de las conversaciones entre el canciller Rodríguez Giavarini y el canciller Luiz Felipe Lampreia ,según los datos que la información pública nos ha hecho llegar y también lo hemos percibido con alguna conversación que hemos tenido recientemente con el presidente De La Rúa en donde la preocupación del presidente De La Rúa radica de seguro y precisamente en esto, o sea, el Mercosur es una necesidad, el Mercosur frente a una dificultad la primera cosa es consagrar la afecio societatis, o sea la buena voluntad de las partes para ser socios; en segundo lugar un sinceramiento para poner arriba de la mesa cuáles son nuestras debilidades y cuáles con nuestras fortalezas. Nuestras fortalezas radican fundamentalmente en que somos un gran mercado.
RAYMONT: ¿Y cuáles son nuestras debilidades?
BATLLE: Nuestras debilidades radican en la forma cómo económicamente encaramos este gran mercado. No le podemos pedir al Brasil que se transforme de un día para otro y asuma de un día para otro la política de convertibilidad argentina. Tampoco le podemos pedir a la Argentina que abandone esta política.
Este precisamente no es el problema del Uruguay, el Uruguay es un país que ha sido siempre abierto y lo que Uruguay quiere es una apertura cada día mayor. O sea que Uruguay no tiene incidencia en esta cuestión entre Argentina y Brasil. Pero es un problema de todos y por tanto también pasa a ser un problema nuestro.


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34102
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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