Además de continuar la matanza de animales enfermos, el gobierno uruguayo decidió vacunar contra la aftosa al ganado bovino, ovino y suino que se encuentre en un anillo de 10 km alrededor de los 12 focos surgidos en el oeste del país, anunció el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Gonzalo González.
González estimó en conferencia de prensa que en esta situación, se estima que habrá que sacrificar 10,240 cabezas y vacunar a cerca de 600,000.
Admitió que hasta el mediodía local se habían confirmado 12 focos (establecimientos donde surgió la enfermedad), todas al oeste del país, y cercanos al río Uruguay, límite con Argentina.
El balance previo, difundido en la noche del jueves, daba cuenta de sólo cinco focos de la enfermedad.
Cuatro de los focos se sitúan en el departamento de Soriano, cuatro en el departamento de Colonia, dos en el departamento de Fray Bentos, y dos en el departamento de Paysandú.
Sin embargo, se establecerán ocho anillos de vacunación, porque en cuatro localidades (Palmitas y Santa Catalina en Soriano, Guichón en Paysandú, y Sarandí de Navarro en Río Negro), se registraron dos brotes del mal en cada una.
El ministro convocó a toda la población "a ganar la guerra en la que se embarcó el país.Hay que ganar y ganamos todos, y hay que ganar lo antes posible para bajar los costos".
Justificó el cambio en la política del gobierno, que hasta el momento se basaba únicamente en la aplicación del "rifle sanitario" (matanza de animales) porque "la estrategia tiene que estar en constante revisión y cambiarse cuando las condiciones nos dicten que sea pertinente".