Técnicos del gobierno uruguayo y de la oposición coinciden en la necesidad de que los organismos multilaterales de crédito acepten reprogramar las deudas que tiene con ellos Uruguay como hicieron los tenedores privados de bonos.
Tanto el presidente del Banco Central, Julio de Brun, como el economista y senador Danilo Astori, de la coalición de izquierda Frente Amplio, el bloque opositor que controla el 40% de las bancas parlamentarias, señalaron a distintos medios que Uruguay deberá reprogramar los vencimientos con el FMI y otros organismos.
De Brun dijo que el éxito de la propuesta supone asegurarle a los organismos multilaterales de crédito que los flujos de capitales con que asisten a Uruguay no se están derivando a otros fines.
Uruguay concretó el pasado jueves, con la aceptación de más de un 90% de los acreedores internacionales y el 98 de los tenedores de deuda locales, reprogramar los vencimientos de 5,300 millones de dólares, en las condiciones pactadas anteriormente.
La cifra equivale a casi a la mitad de la deuda exterior del país, de unos 10,900 millones de dólares, bruscamente acrecentada desde julio del año pasado, cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos aprobaron un "blindaje financiero" de 3,500 millones de dólares para afrontar el contagio de la crisis argentina.