Una delegación económica uruguaya se encontraba reunida ayer con funcionarios del FMI para negociar un nuevo programa que ajustará las metas fiscales e inflacionarias y reprogramará parte de su deuda externa, dijo una fuente de la institución.
La misión uruguaya, integrada por el director de Planeamiento y Presupuesto, Ariel Davrieux, el presidente del Banco Central, Julio de Brun, y el asesor económico del gobierno Isaac Alfie, llegó el miércoles a Nueva York, donde se reunió con banqueros que asesoran al país en la reestructuración de su deuda, indicó otra fuente uruguaya.
Las negociaciones con el Fondo se extenderán durante todo el jueves, dijo el funcionario de la institución.
Un acuerdo con el FMI destrabaría asimismo desembolsos por 480 millones de dólares, cuya entrega estaba prevista para fines del 2002.
En el FMI, los funcionarios uruguayos se reunirán entre otros con el chileno Eduardo Aninat, número tres del organismo financiero, a cargo de las negociaciones con el país sudamericano.
Aninat se reunió asimismo la semana pasada en Washington con el líder de la oposición, Tabaré Vázquez, para informarle de la marcha de las negociaciones.
Además de la reestructuración de la deuda pública, en el centro de la discusión está el programa económico 2003 de Uruguay. La nueva carta de intención proyectará metas diferentes a las previstas a fines del año pasado, que el FMI considera más realistas.