La aerolínea US Airways, que se declaró en quiebra por segunda vez en dos años el 12 de septiembre pasado, informó ayer que llegó a un acuerdo preliminar con sus pilotos que le permitirá reducir costos en 300 millones de dólares anuales.
El acuerdo debe ser ratificado por los 3,200 pilotos de la compañía.
US Airways señaló que la ratificación del acuerdo es esencial para su planes de reorganización, que buscan transformar la compañía y hacerla más eficiente para poder competir en el nuevo escenario aéreo estadounidense, dominado por aerolíneas de bajo costo.
Ya que la compañía se encuentra bajo la protección de las leyes de bancarrota, el juez que lleva la causa tiene la facultad de declarar nulos todos los acuerdos laborales en vigencia, lo que le da a la empresa una gran ventaja a la hora de negociar con los sindicatos.
US Airways mantiene actualmente negociaciones con sus sindicatos de asistentes de vuelo y de técnicos de comunicación, y la próxima semana reanudará las conversaciones con su sindicato de mecánicos.
La compañía citó como causas de la bancarrota el alto precio del combustible, el fracaso de las negociaciones con sus sindicatos y la competencia de las líneas de bajo coste.