El éxito no está garantizado para nadie, aún las grandes empresas pueden caer, expresó el consultor y psicólogo venezolano, Luigi Alberti, quien indicó que para evitar un descalabro en las empresas la prevención viene de adentro hacia fuera.
Alberti habla del recursos humano o el personal que compone cada empresa e incluso incluye a los funcionarios de las instituciones gubernamentales, quienes lograrán mantener en el éxito de sus empleadores, sí se sienten valorados y éstos a su vez proyectan esa actitud hacia los clientes o el público, y se logró un mejoramiento en la atención brindada.
El como llegar a conseguir este resultado, no es para Alberti, el secreto mejor guardado, ya que con 14 años de experiencia capacitando a personal de bancos y almacenes venezolanos en este tema, está seguro de que Centromérica y Panamá podrían asimilar las lecciones que trae.
Los orígenes. El tener una óptima y satisfactoria atención al cliente se logra, explica Alberti, por medio del mejoramiento de las personas en su valoración y actitudes como seres humanos.
Este diagnóstico le abrió al empresario la idea de venir a Panamá y expandirse a la región centroamericana con su empresa consultora Alto Perfil.
“Noté que el mejoramiento en la atención al cliente en Panamá se necesita tremendamente, esto ya existe en Venezuela, pero se ve como una inversión y acá todavía está un poco más como un gasto, pero no lo es ”, destacó Alberti, que explica sus razones.
El ciclo. El garantizarse un éxito sostenido en las empresas e instituciones dependerá de que la cabeza, el empresario o el tomador de decisiones tenga la visión de ver crecer a su empresa, contó Alberti, esto se conseguirá si comprende que su personal es lo único que le hace la diferencia en medio de su competencia.
“En este mundo globalizado, todos ofrecemos lo mismo, lo que realmente te hace quedarte con el cliente o con el comprador es la atención que le das”, destacó el psicólogo.
Es en esta fase donde entra el valorar al personal y capacitarlo en su mejoramiento como persona. “Sí el personal se siente feliz y orgulloso de que está haciendo una labor importante lo proyecta al cliente”, concluyó Alberti.