El próximo 1 de febrero iniciará la veda del camarón y la misma tendrá una duración de 70 días al extenderse hasta el 11 de abril, informó ayer la dirección de Recursos Marinos del Ministerio de Comercio e Industrias.
La veda del camarón preocupa a pescadores artesanales y trabajadores que se dedican al procesamiento de este recurso, por ser uno de las principales fuentes de ingresos para miles de familias panameñas.
Sin embargo, las autoridades que se dedicarán a garantizar el cumplimiento de la veda, impondrán estrictas medidas para impedir que el camarón sea capturado, entre las que se mencionan patrullajes diarios, decomisos de las artes de pescas y sanciones económicas.
La veda tiene la finalidad de que el camarón tenga un tiempo de reposo para que logre una afectiva reproducción y con esto garantizar la preservación de la especie, que es uno de los principales productos de exportación de Panamá, después del banano.
El director de Recursos Marinos, Arnulfo Franco, manifestó que se estudian nuevas formas de veda, aunque no las detalló, pero insistió que este año se pondrá especial énfasis en el patrullaje marítimo para evitar que el crustáceo sea capturado.
En el operativo participarán los municipios de las diferentes provincias, la Policía Nacional, el Servicio Marítimo Nacional, Servicio Aéreo Nacional, la Asociación de la Industria Pesquera y algunas organizaciones privadas.
Panamá tiene unos 2,700 kilómetros de costa, las cuales pretenden patrullar por mar y tierra, poniendo especial énfasis en las zonas de Pedasí, Puerto Caimito, Puerto Mutis, Montijo, Puerto Armuelles y Puerto Pedregal, por ser las áreas más sensitivas a la pesca.
El funcionario expresó su preocupación por la disminución de los recursos marinos, revelando que la causa se debe la sobrepesca que se está dando, lo que puede poner en peligro el equilibrio del ecosistema, sino se tomarán las medidas pertinentes para evitarlo.
La veda, no osbtante, es motivo de preocupación para muchos trabajadores que dependen de esa actividad y así lo han manifestado empleados de la empresa PINSA, en DavidChiriquí, quienes solicitaron a la Junta Técnica no impedir el funcionamiento de esa empresa durante la veda.
Josefina Patiño declaró, que por la escasez de empleos en Pedregal, la paralización de la empresa PINSA causaría serios trastornos económicos a más de 60 familias pobres residentes en este corregimiento del distrito de David.