Unos 22 productos, entre agropecuarios y de uso industrial, alcanzaron el acceso al mercado salvadoreño con la reciente firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre El Salvador y Panamá.
Entre ellos, con interés de exportación, y a los que se alcanzó un acceso inmediato al mercado salvadoreño están: carne bovina, leche evaporada, leche condensada, helados, preparaciones para salsa.
También figuran los condimentos sazonadores, pasta de tomate, melones, sandías, bananos, cigarros, harina de pescado, productos del mar, pinturas, medicamentos, envases para huevo, envases para cerveza, bebidas, jugos de frutas tropicales, recipientes de vidrio, masterbach, carrocerías, desechos y desperdicios de aluminio.
Según el TLC, las posibilidades de crecimiento en los niveles de exportación hacia El Salvador permitirán ir ajustando el balance comercial con este país, tomando en cuenta que el mercado comercial salvadoreño para estos productos asciende aproximadamente a 290 millones de dólares.
Por ejemplo, la carne bovina representa para Panamá un mercado de 5,000 toneladas métricas, cifra que duplica casi las exportaciones totales al año de 3,000 toneladas métricas.
De igual manera se puede citar la liberalización de un mercado de 6 mil toneladas métricas para las salsas y pastas de tomate, incluyendo el ketchup, lo cual triplica las exportaciones panameñas totales anuales de este producto (Panamá exportó 1,900 toneladas durante el año 2001 y de estas sólo 171 fueron a El Salvador).
Por otro lado, a un conjunto de productos panameños se les ha definido acceso a mercado por cuotas como es el caso de la leche de larga duración o UHT, donde se aplicará un arancel de 0% para los primeros 600,000 litros con un crecimiento anual del 12%.
Se añadió que las exportaciones de leche que ingresen fuera de la cuota pagarán un arancel del 36% reduciéndose en cuatro puntos cada año por un período de 10 años, en el que el impuesto aplicable a las exportaciones panameñas será 0%.
Tomando en cuenta, las sensibilidades de ciertos sectores, se logró excluir del programa de desgravación en rubros como: carne porcina, carne de pollo, café, arroz, aceites, comestibles y la industria de la confección.
Otras actividades panameñas relacionadas con productos como galletas, confites y caramelo, productos de panadería y harina de trigo, se les ha garantizado plazos desde seis hasta diez años para su desgravación.
El anexo al artículo 3.04 del Protocolo Bilateral Panamá- El Salvador, establece un programa de desgravación arancelaria, que tiene la finalidad de eliminar los aranceles aduaneros aplicables al intercambio comercial de bienes originarios de ambos países.
Conforme a los resultados, el 79.3% de las fracciones arancelarias, unas 6,787 desgravarán su arancel de forma inmediata; ocho fracciones en un período de tres años; 112 fracciones en cincos años; 22 fracciones en seis años; 10 fracciones en siete años; 116 fracciones en 10 años; el 17.3% es decir unas 1,485 fracciones quedarán excluidas y en resto del programa que representa 20 fracciones tendrán un estatus de importación restringida.
Tomando en cuenta el comercio corriente, el programa estable un acceso inmediato para el 88.7% del valor de las exportaciones panameñas al mercado salvadoreño, mientras que sólo el 77.2% de las importaciones de El Salvador tendrán el mismo trato. Uno conjunto menos significativo de nuestras exportaciones que representan el 3%, deberán esperar entre cinco y diez años para alcanzar una liberalización total del arancel con El Salvador. El TLC con El Salvador se convierte en el primer tratado de nueva generación subscrito por Panamá.