Otra venta en el sector automotriz. La Compañía Panameña de Crédito, subsidiaria del Grupo Super Motores, vendió el 100% de las acciones de Super Arrendamientos.
La venta de Super Arrendamiento ascendió a 2.5 millones de dólares y forma parte de un plan estratégico de negocios que incluye la reducción de activos financieros, el fortalecimiento del negocio de distribución y venta de autos, de acuerdo con un documento emitido por la empresa.
Super Motores, a través de sus subsidiarias, se dedica a la distribución y financiamiento de automóviles y repuestos en especial de las marcas Mazda, Chrysler, Jeep, Dodge y Ssang Yong.
La Compañía Panameña de Crédito (CPC) ha sufrido las consecuencias de la caída del negocio de la venta de autos, por lo que se ha visto obligada a reducir sus gastos operativos en 3.7 millones de dólares en los últimos cuatro años y a acogerse a un plan de recapitalización de varios millones de dólares.
Entre las medidas de ajustes a la que se acogió la compañía está la renegociación de términos y plazos de préstamos bancarios y emisiones de bonos, además de las reestructuraciones administrativas, como el cierre de sucursales y traslados de oficinas.
Durante el mes de febrero de este año, la gerencia realizó negociaciones con los bonohabientes para reducir las tasas de financiamiento para la compañía, con el objetivo de mejorar su flujo operativo.
Igualmente, la CPC solicitó su retiro voluntario de la Bolsa de Valores de Panamá, así como la terminación de su registro en la Comisión Nacional de Valores.
En los últimos cuatro años, solamente las ventas de la marca líder de Super Motores, Mazda, disminuyeron de 1,712 unidades en 1999 , a 573 en el 2002.
De acuerdo con los estados financieros al cierre del 2002, la CPC tuvo pérdidas por 3.7 millones de dólares en los últimos cuatro años, con excepción del 2001 cuando reportó una ganancia por un millón 21,000 dólares.