Los planes del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de reescribir la constitución amenazan con atizar la inflación y desacelerar el crecimiento económico, según dos ex directores del banco central que se oponen al plan.
Chávez, de 53 años, dice que se necesitan modificaciones a la constitución para impulsar su revolución socialista, la cual, dice, transferirá el poder directamente a los ciudadanos y ayudará a redistribuir el ingreso conforme se disparan los precios del petróleo.
Algunos de los cambios propuestos incluyen reducir la jornada a laboral de ocho horas a seis, nacionalizar los sectores del gas y del carbón, y poner fin a la independencia del banco central.
"Las propuestas perjudicarían la inversión y aumentarían los costos para las empresas, lo cual terminará haciendo necesarios despidos y aceleraría la inflación'', dijo en una entrevista José Guerra, ex jefe de investigación del banco central.
Durante el mandato de Chávez, quien fue elegido a la presidencia por primera vez en 1998, la economía de Venezuela se ha disparado y se ha hundido. El país tuvo su recesión más honda en 2002, justo un año antes de comenzar su expansión más prolongada jamás registrada.
Venezuela, el mayor exportador de petróleo en el hemisferio, es la tercera economía más grande de América del Sur.
Maza y Guerra se cuentan entre 50 economistas y profesores universitarios que esta semana difundieron un documento de cinco páginas en el que resaltan los efectos negativos que la nueva constitución tendrá en la economía.
La propuesta implica riesgos serios para la estabilidad institucional.