El presidente Hugo Chávez expresó que está dispuesto a convocar una reunión extraordinaria de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para detener la caída de los precios del petrolero.
Chávez declaró que estaba "preocupado" por el descenso de más de cinco dólares que ha registrado el petróleo en lo que va del mes de diciembre, y agregó que de continuar la baja de los precios estaba dispuesto a viajar al Medio Oriente para conversar con los integrantes de la OPEP y convocar una reunión extraordinaria.
El mandatario venezolano denunció, en una cadena de radio y televisión, que "no hay un juego limpio en el mundo en cuanto al manejo de la política de precios del barril".
Chávez defendió la actuación de Venezuela, que es el tercer productor de crudos del mundo, señalando que "nosotros estamos jugando limpio", y sostuvo que algunos países "esconden inventarios" y "presionan por debajo" para que se presente "una sobreproducción" y "sigámosle regalando el petróleo".
El presidente refirió que no estaba dispuesto a vender el barril de crudo a 10 dólares, y agrego que "es mejor regalarlo".
El precio de la cesta petrolera venezolana registró la semana pasada una fuerte caída de 4,32 dólares y alcanzó los 21,26 dólares por barril, el nivel mas bajo en once meses.
Chávez dijo, durante el acto de juramentación del nuevo ministro de Energía, Alvaro Silva Calderón, que no habrá cambios en la política energética de su gobierno porque ha sido "absolutamente exitosa en la defensa de nuestros intereses".
Silva Calderón sustituye a Alí Rodríguez, actual presidente de la OPEP, quien a partir de la próxima semana asumirá la secretaria general del cartel.
Desde el inicio de su mandato en febrero de 1999 Chávez emprendió una política de fortalecimiento de la OPEP y de los precios del petróleo.
Chávez ha resaltado como uno de los mayores logros de sus 22 meses de gobierno la recuperación de más de 15 dólares que han experimentado los precios del petróleo en los últimos meses.
El gobierno obtuvo este año ingresos petroleros por 8,17 billones de bolívares (unos 11.708 millones de dólares), lo que representó un crecimiento de 106,4% respecto al año pasado.
El aumento de los ingresos petroleros le permitió al gobierno impulsar una reactivación de la deteriorada economía venezolana que creció este año 3,2% del producto interno bruto (PIB) luego de haber experimentado el año pasado una fuerte contracción de 6,1% del PIB.