VENEZUELA, EL quinto exportador de petróleo del mundo, está estudiando invertir hasta $4.740 millones en la construcción de dos oleoductos que atraviesen Colombia hacia la costa del Océano Pacífico a fin de reducir el tiempo que requiere para enviar crudo a Asia.
Los dos oleoductos, uno para crudo y otro para productos refinados, pasarían por el sur de Colombia al puerto de Tumaco, dijo Jorge Luis Sánchez, que encabeza la compañía estatal de gas natural de Venezuela, en una conferencia energética en Caracas. El oleoducto tendría capacidad para 400.000 barriles al día, mientras que el ducto para transportar productos refinados podría transportar hasta 250.000 barriles al día. Estamos en la etapa de visualizar estos proyectos", dijo Iván Orellana, miembro de la junta directiva de la estatal Petróleos de Venezuela SA, en una entrevista afuera de la conferencia. Estamos en las primeras etapas".
Venezuela está buscando reducir el tiempo requerido para transportar petróleo a Asia. La mayoría de los supertanques no pueden pasar por el Canal de Panamá, lo que significa que tienen que rodear Sudamérica para llegar a China y otros países asiáticos tras cargar en los puertos de la costa Atlántica.
De acuerdo con cifras de la Administración General de Aduanas de China, el país aumentó a 1.93 millones de toneladas (38.700 b
d) sus importaciones de petróleo sulfuroso y pesado de Venezuela, 476, 6% por encima de la cifra registrada en 2004. Pero esto es una gota en un balde, apenas 1, 5% del volumen masivo de importaciones de crudo de China.
El país también importó 735.000 toneladas de combustible venezolano el año pasado. Los crudos del Golfo del Medio Oriente siguen formando el grueso de las importaciones petroleras de China, con casi 40%.
China tiene una capacidad limitada para procesar ese tipo de crudo (venezolano), indicó Víctor Shum, socio principal de la empresa estadounidense de asesoría energética Purvin & Gerts Inc., con sede en Singapur.
El interés de Pekín en el crudo venezolano aparentemente se basa en razones comerciales más que estratégicas. A pesar de que el país desea diversificar sus fuentes de suministro de crudo en detrimento de los volúmenes procedentes de Medio Oriente
Las refinerías chinas están tomando medidas para mejorar su capacidad de refinación de crudos amargos, pero hay problemas.
El contenido de sulfuro que suele tener el crudo venezolano está entre 4% y 5%, considerablemente mucho mayor que el del petróleo del Golfo del Medio Oriente que importa China.
Venezuela quiere agilizar envíos a China
El país asiático quiere asegurar su consumo de petróleo, por si estalla el problema bélico en Irán.