El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sufrió su primera derrota electoral en nueve años este 2 de diciembre, cuando una mayoría de venezolanos rechazó los extensos cambios propuestos a la Constitución.
De acuerdo con el Consejo Nacional Electoral (CNE), 51% de las personas votó contra la reforma constitucional propuesta por el gobierno (el “no”). El CNE aún debe presentar un informe definitivo (con lo que el margen de triunfo del “no” podría ampliarse), pero ha descartado cualquier cambio en los resultados.
De aprobarse, la propuesta de reforma de Chávez habría sentado las bases de un Estado socialista y le habría dado la oportunidad de reelegirse indefinidamente. La reforma fue rechazada tanto por la oposición como por algunas figuras del chavismo, argumentando que era ilegal e antidemocrática. Si se hubiera aprobado, la reforma le habría dado a Chávez el control de todas las instituciones públicas, incluyendo a los gobiernos regionales. Tal concentración de poder contradeciría los principios de la Constitución actual.
Aún así, la mayor parte de los observadores esperaban que Chávez ganara fácilmente. Cabe recordar que, un año antes, Chávez ganó la reelección con más de 60% del voto (más de siete millones de votos). El impresionante récord electoral de Chávez, sumado al cuestionable uso de los fondos públicos para promover su causa lo convirtieron en el favorito para ganar el voto de la reforma. Asimismo, Chávez ejerce un estrecho control sobre el CNE, que le permite modificar las reglas electorales a su favor. Todos estos factores hacen que la derrota del 2 de diciembre fuera aún más sorprendente, y sugieren el inicio de un nuevo capítulo en la política venezolana.
¿Por qué la derrota de Chávez? Dos elementos explican la derrota de Chávez. Primero, luego de ocho años en el poder y un discurso cada vez más radical, Chávez parece estar perdiendo su atractivo entre los pobres, su base histórica de apoyo. De acuerdo con el CNE, Chávez perdió en algunos barrios pobres de Caracas y otras ciudades grandes. La mayoría de las encuestas muestra que los venezolanos rechazan el comunismo de manera arrolladora y prefieren la democracia a la autocracia. Aún así, Chávez ha transitado en esa dirección a lo largo de los últimos años, alejando a algunos de sus defensores de antaño.La reforma constitucional propuesta podría haber terminado por convencer a muchos de las verdadeas intenciones de Chávez. En segundo lugar, la situación económica se ha deteriorado, incluso aunque los precios del petróleo siguen cercanos a sus niveles récord. Uno de los logros de Chávez en sus primeros años en el poder fue el de aumentar los beneficios sociales de los pobres, mientras que a la vez mantenía la economía en una situación relativamente saludable. Sin embargo, la eficiencia de los programas sociales del gobierno (las misiones) ha comenzado a bajar debido a la falta de recursos y la creciente corrupción. La distribución directa de alimentos subsidiados en zonas pobres ha sido una de las misiones más populares y exitosas.Sin embargo, incluso este programa ha enfrentado problemas serios debido a la disminución de la producción interna de alimentos.
El aumento de la intervención gubernamental y los extensos controles de precios han creado serias distorsiones en el mercado, llevando a problemas de escasez e inflación. La economía está inundada de dinero del petróleo, pero escasean los alimentos básicos, como la leche y el azúcar. Esto ha llevado, inevitablemente, a una mayor inflación y descontento.
La situación económica se deteriorará. En el futuro cercano podría esperarse observar un mayor deterioro de la situación económica. La historia demuestra que el tipo de distorsiones de precios que existe hoy en Venezuela no puede durar mucho tiempo.
Hasta la fecha, el gobierno de Chávez ha sido capaz de evitar una crisis seria gracias a la fortaleza de los precios del petróleo. Sin embargo, se han comenzado a ver algunos signos de fractura en el sistema.