"No hay nada mejor que ganar un partido como este"". Así se refirió Ronaldinho tras el empate 1-1 con el que Barcelona empató con el Chelsea para consumir su venganza sobre los ingleses, y particularmente sobre el técnico portugués José Mourinho.
"Derrotar a un equipo con un gran técnico siempre te hace sentir realmente feliz", añadió el delantero brasileño, autor a los 78 minutos, del gol del Barcelona. Barcelona avanzó con un marcador global 3-2, luego que habían ganado 2-1 en el partido de ida en Londres.
El año pasado, Chelsea remontó un 2-1 en contra como local para ganarle 4-2 en la vuelta en Stamford Bridge y clasificarse con un global 5-4.
"Fue una victoria merecida y todo el crédito es para los jugadores"", afirmó Frank Rijkaard, el técnico del Barcelona. "Lo dije antes del partido que nada estaba definido y que había que jugárselas con un equipo muy peligroso". Barcelona vuelve a los cuartos de final de la Copa de Europa tras una ausencia de tres años.
Mourinho, siempre desafiante, dijo que el Barcelona "no ha sido capaz de ganarnos en cuatro partidos jugando 11 contra 11".
Fue una alusión a las expulsiones del español Asier Del Horno en la ida este año y a la del marfileño Didier Drogba en Barcelona la edición anterior.
El controvertido entrenador se despidió del Camp Nou lanzándole besos a la afición, que le pedía que se fuese al teatro.
Ello porque en el partido previo acusó al argentino Lionel Messi de ``hacer teatro"" en la jugada que acabó con la expulsión de Del Horno.
¡Venganza consumada!
Una genial jugada de Ronaldinho, a once minutos del final, fue el puente que condujo al Barcelona hasta los cuartos de final.