Gustavo de Luca, nuevo presidente de la Asociación de Distribuidores de Automóviles de Panamá (ADAP), vaticinó ayer, que para el año 2001 va a ver una disminución en el sector, "aún peor que la del año pasado", la cual va a estar supeditada a una política estricta de crédito.
Las declaraciones de Luca se dieron en medio del acto de toma de posesión de la nueva junta directiva del gremio de distribuidores de automóviles.
En los últimos dos años el panorama ha cambiado considerablemente y las ventas de autos muestran, según cifras del Registro Unico Vehicular, una alarmante disminución.
En 1998 se registraron 33 mil 876 vehículos nuevos, sin embargo, para el año 1999 esta cifra disminuyó un 12% y en el año 2000 un 27%, versus el año 1999.
Para el presidente de ADAP la disminución de las ventas en este sector durante el año 2000 fue provocado, primero, por las políticas de crédito más estrictas hacia los consumidores por parte de las entidades financieras.
Y segundo por la situación económica del país, además de las corrientes de despidos que llevaron a las personas, a abstenerse de la compra de autos.
En este aspecto, Temístocles Rosas, viceministro de Comercio Interior, aseguró que el gobierno esta procurando ampliar las oportunidades de crecimiento del sector, a través de una legislación tendiente a brindar seguridad y confianza en el sistema que permita un flujo más adecuado de dinero y una oportunidad de consumo nacional.
Durante su discurso, De Luca se refirió a las crecientes estadísticas de robo de autos y la falta de efectividad en la revisión anual de los vehículos, aspectos que afectan negativamente la imagen de la industria.
En este segmento el gremio trabaja un plan en conjunto con las autoridades para establecer políticas que combatan este problema.
Asimismo destacó la lucha que mantienen para lograr una reglamentación a la importación de autos usados. "No estamos en contra de la venta de vehículos, pero queremos que se reglamenten las importaciones, que éstas cumplan con las medidas de seguridad pertinentes para evitar que nuestro mercado se convierta en un depósito de chatarras de los mercados más desarrollados", indicó De Luca.
El sector de distribuidores de automóviles ocupa un lugar importante en la economía panameña ya que genera mayores ingresos para el Estado, a través de la recaudación de impuestos de importación e ITBM. Además emplea de manera directa a más de mil 800 trabajadores.
La ADAP fue fundada hace 50 años por un grupo de empresarios interesados en fortalecer la industria automotriz en nuestro país. El gremio esta formado por 32 empresas distribuidoras de automóviles que representan 45 marcas de todas partes del mundo.