En los últimos años, la industria de autos ha reportado bajas ventas y este año no ha sido la excepción, cuando en los dos primeros meses cayó un 10.5% al totalizar 7,843 unidades vendidas, en comparación con el 2017.
Cifras de la Contraloría, revelan que la venta de autos tipo sedán, camioneta y cupé disminuyó un 33.2%.
Mientras, las de SUV y minivans bajaron un 18% y 36%, respectivamente.
Miembros del sector y economistas señalan que la desaceleración económica ha afectado las ventas.
El economista Augusto García , dijo que la venta de autos se puede usar como indicador de la capacidad de crédito que tiene la población.