Al menos 5,000 trabajadores se han manifestado ayer en Amberes (norte de Bélgica) contra el posible cierre de la planta de Opel en la ciudad, un acto al que han acudido varios representantes sindicales de la fábrica de Figueruelas (Zaragoza-España).
"Queremos mandar un mensaje claro contra el cierre de Amberes", ha explicado a Efe el presidente del Comité de Empresa de la factoría aragonesa, José Juan Arcéiz.
Al acto que ha tenido lugar en Amberes han acudido también representantes sindicales de todos los países europeos en los que Opel tiene plantas, según Arcéiz.
En una reunión previa a la manifestación, los sindicatos europeos han pedido al fabricante de componentes austríaco-canadiense Magna, comprador de la filial europea de General Motors (GM), que desarrolle "un plan industrial y de viabilidad para el conjunto del Grupo GM y sus plantas, respetando las capacidades instaladas actualmente", han subrayado en un comunicado.
Además, han solicitado que Magna "no se limite a presentar propuestas cerradas" y que esté "abierta" a negociar y consensuar las propuestas que presenten los sindicatos para cada planta.
Arcéiz ha recalcado que las centrales mantendrán sus peticiones durante el proceso de negociación que se inicia el próximo viernes: "no al cierre de plantas, no a los despidos traumáticos, repartir la carga de la reestructuración y hablar del volumen de trabajo según criterios industriales".
En total, la pretensión del gigante automovilístico sería recortar 11,000 empleos en Europa, casi una cuarta parte del total.