Bayerische Motoren Werke AG, el mayor fabricante de autos de lujo del mundo, registró una caída del 30% en las ventas del primer trimestre en Brasil debido al aumento del impuesto a los autos importados, dijo Henning Dornbusch, responsable de la compañía en el país.
En un esfuerzo por proteger los puestos de trabajo y a las automotrices con plantas en Brasil, el Gobierno aplicó un aumento de 30 puntos porcentuales al impuesto a los productos industriales que grava los vehículos con menos del 65% de sus piezas producidas en el país.
El aumento del impuesto entró en vigencia en enero y se suma al gravamen del 35% a las importaciones que ya se cobra en el país sudamericano.
“Las ventas de autos cayeron 30% debido al aumento del IPI”, señaló Dornbusch en una entrevista celebrada el 13 de abril en Sao Paulo.
“En parte lo hemos compensado subiendo los precios un 15.9% en promedio, en tanto BMW y las concesionarias absorben el resto”.
Brasil elevó el impuesto luego de un aumento de las remesas provenientes de China y otros países, que se vio impulsado por el alza del real y ha afectado a las automotrices instaladas en el país, aunque la cuota de mercado de BMW en Brasil, donde dominan Volkswagen AG, Fiat SpA y General Motors Co., es pequeña, la firma ha puesto los ojos en el país y otros mercados en desarrollo para cimentar su liderazgo como mayor fabricante de autos de lujo.
“BMW considera que Brasil es un país con un gran, gran potencial”, agregó Dornbusch.
“China está en el centro de nuestro radar, pero Brasil planea alrededor de él”.
La empresa vendió mil 888 unidades en Brasil en el primer trimestre, menos que las 2 mil 137 de un año atrás, lo que le representa una cuota de mercado de 0.24%, según la asociación de concesionarias del país, conocida como Fenabrave.
Las ventas totales del mercado en Brasil, el quinto mercado automotor más importante del mundo, se redujeron 0.6% a 772 mil 755 unidades en ese periodo.
A causa de la subida del IPI, la automotriz con sede central en Múnich dejó en suspenso los planes de construir una fábrica en Brasil.
Según Dornbusch, todavía hay interés en invertir en Brasil, aunque eso dependerá de una reevaluación del plan de negocios.