Las ventas de casas nuevas bajaron en EE.UU, en febrero un 16.9 % con respecto a enero y un 28% en un año, hasta alcanzar una tasa anualizada de 250,000 unidades, según informó ayer el Departamento de Comercio.
La mayoría de los analistas había calculado que el ritmo de ventas bajaría a unas 290,000 unidades.
El precio medio de una casa nueva cayó en febrero un 13.9 % -la mayor disminución mensual de la que se tenga registro- a los 202,100 dólares.
El dato confirma la debilidad que persiste en el mercado inmobiliario de Estados Unidos cuyo colapso, bajo el peso de las hipotecas de alto riesgo, condujo en 2008 a la crisis financiera más profunda y prolongada en casi ocho décadas.
El lunes, la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces informó que las ventas de casas usadas disminuyeron un 9.6 % en febrero y los precios cayeron a su nivel más bajo desde 2002.