Las ventas de casas usadas en Estados Unidos bajaron un 1.2% en junio a una tasa anualizada de 5.08 millones de unidades, la segunda más alta desde noviembre de 2009, informó ayer la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces.
Analistas habían calculado una tasa anual de 5.28 millones de unidades el mes pasado.
“Las ventas bajaron en junio, pero se han mantenido bien por encima de los niveles de un año antes por dos años consecutivos, en tanto que los precios promedio muestran siete meses de alza interanuales de dos dígitos”, señaló el comunicado del gremio de vendedores conocido por su sigla en inglés NAR.
“Las condiciones de asequibilidad siguen siendo favorables en la mayor parte del país, y seguimos lidiando con una gran demanda acumulada”, comentó el economista principal de NAR, Lawrence Yun.
Sin embargo, dijo que la subida de las tasas de interés hipotecario se hará sentir en las regiones costeras de alto coste en California, Hawái y el mercado metropolitano de Nueva York.
El precio promedio de la casa usada en junio fue de $214,200, lo que representa un alza interanual de 13%.
Los precios en el verano (hemisferio norte) típicamente representan los más altos del año dado que es la temporada preferida para las mudanzas de las familias que tienden a comprar casas más grandes.
El mes pasado, el inventario de viviendas usadas disponibles en el mercado subió un 1.9% a 2.19 millones de casas y eso representa, al ritmo actual de ventas, un suministro para 5.2 meses.