Las ventas minoristas se derrumbaron en Estados Unidos en septiembre luego de los atentados, pero otro índice demostró ayer que la inflación está bajo control, lo que deja margen de maniobra para nuevas medidas de reactivación de la economía. Las ventas minoristas cayeron 2,4% en septiembre en relación a agosto, cuando los analistas esperaban en general una caída de sólo 0,7%.
Se trata de la mayor baja de este índice desde que el departamento de Comercio comenzó a medirlo de esta forma, en febrero de 1992. "Los gastos de consumo se derrumbaron en septiembre y esperamos que esto continúe en el trimestre", estimó Gerald Cohen, economista del banco comercial Merrill Lynch.
"Sabíamos que las ventas minoristas se habían derrumbado luego de los atentados del 11 de septiembre y estas cifras lo prueban, pero la verdadera cuestión es saber en qué medida los compradores volverán a las tiendas en octubre", juzgó el economista independiente Joel Naroff.
Otro índice publicado ayer aportó esperanza: el índice de precios a la producción aumentó 0,4% en septiembre en relación a agosto, mientras que el índice de base (sin contar alimentación y energía) progresó 0,3%.
Esta alza es un poco superior a las previsiones -los analistas esperaban en general un alza de 0,2% de los precios a la producción y de 0,1% del índice de base- pero muestra que la inflación se mantiene bajo control.
Gerald Cohen recordó que los precios de la energía utilizados para la elaboración de este índice son los de mediados de septiembre y que luego bajaron. "La inflación es siempre inferior al crecimiento y esperamos que las presiones deflacionarias se intensifiquen en los próximos meses", añadió.
"La Fed (Reserva Federal, banco central estadounidense) sabe que la inflación no es un problema que podría hacerla dudar si es necesaria otra baja de las tasas", afirmó Joel Naroff.
La Fed bajó sus dos tasas directrices nueve veces desde enero de 2001, dos de las cuales luego de los atentados del 11 de septiembre. Otra señal de esperanza llegó con la publicación del índice de confianza de los consumidores en Estados Unidos (preliminar) que aumentó a 83,4 contra 81,8 en septiembre, según la encuesta de la universidad de Michigan publicada ayer. Los analistas esperaban una baja a 77 puntos.
"Antes de empezar a hablar de recesión, hay que observar lo que sucedió recientemente. Importantes rebajas y condiciones de financiación ventajosas llevaron a los compradores a los concesionarios y los minoristas bajaron sus precios, lo que hizo subir las ventas en las grandes tiendas", dijo Naroff. "No es todavía una recuperación espectacular, pero la impresión de un derrumbe dejada por las cifras de ventas minoristas en setiembre tampoco es correcta", agregó. "Con presiones inflacionarias que deberían desaparecer en los próximos meses, las autoridades monetarias y políticas deberían concentrarse en la demanda", afirmó David Hueter, economista en jefe de la Asociación de la industria manufacturera estadounidense.