Panamá podría sufrir de brotes del "gusano barrenador" del ganado, ya que cerca del 40% de los médicos e inspectores de la Comisión para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG) fueron despedidos.
Los despidos, según la Asociación Panameña de Médicos Veterinarios (APMV), se dieron por supuestas irregularidades en el manejo del programa que asciende a unos $350 mil.
Los fondos, de acuerdo con Hatuey Castro, asesor de la APMV, fueron utilizados para viáticos del Gobierno y el sector ganadero.
Por ello solicitan la renuncia del ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar. "Es sorprendente que Salazar despidiera además a varios funcionarios del programa de vigilancia en la frontera entre Colombia y la provincia de Darién", indicó Castro.
Mientras tanto, Nelson Chanis, presidente de la APMV, dijo desconocer la posición de la parte estadounidense que participa en este programa.
Se conoció que la polémica surgió luego de que en marzo de 2007 el entonces contralor, Dani Kuzniecky, declarara que no existían irregularidades en el manejo del programa, mientras que su sucesor, Carlos Vallarino, aduce lo contrario.
Panamá fue declarada libre de la plaga el 12 de julio de 2006, con la inauguración de dicha planta, ubicada en el antiguo ingenio azucarero de Felipillo.
Con la planta se asegura el mantenimiento de la última barrera biológica que garantizará la continuidad de la cadena de ahorros y beneficios por $1,313 millones, tanto para Panamá como para el resto de la región de Norte y Centroamérica.
La Cochliomyia hominivorax, mejor conocida como el "gusano barrenador" es un insecto que anualmente le ocasionaba al sector ganadero pérdidas por más de $10 millones.