Han pasado dos días desde que Standard and Poor’s (S&P) otorgó el grado de inversión a Panamá, a través del aumento en la calificación de la deuda soberana a BBB-.
Ahora el reto más importante para mantener esta calificación es impulsar el manejo de una política fiscal prudente, según Roberto Sifon-Arevalo, director de S&P.
“Este componente tiene mayor relevancia en los países que no tiene una política monetaria como es el caso de Panamá”, puntualizó.
El consultor exhortó al Ministerio de Economía y Finanzas para que trabaje con déficits pequeños y mantenga holgura fiscal.
En otro tema, Sifon-Arevalo recomendó potenciar el mercado doméstico de capitales.
Dijo que si este nicho crece, puede convertirse inclusive en un área de desarrollo económico. Además representa una fuente de financiamiento para el Gobierno y las empresas, en momentos donde el mercado de capitales en el exterior se restringe.