Visa está tratando de convencer a la Comisión Europea de que todas las comisiones que impone por las operaciones con sus tarjetas están justificadas, con el objetivo de llegar a un acuerdo que le permita seguir efectuando inversiones en mejorar el sistema de medios de pago.
El ejecutivo de la UE anunció la semana pasada la apertura de una investigación formal sobre la comisión de intercambio -la que pagan por cada operación los bancos propietarios del terminal instalado en los comercios a las entidades emisoras de las tarjetas- de Visa en operaciones transfronterizas dentro de la UE, al sospechar que puede estar afectando negativamente a la competencia.
Bruselas ya llegó a la conclusión en diciembre de que MasterCard, la principal competidora de Visa, cobra demasiado por este concepto y le dio seis meses de plazo para aplicar una rebaja, so pena de una multa diaria del 3,5% de su facturación.
El presidente y consejero delegado de Visa Europa, Peter Ayliffe, reiteró que la comisión de intercambio "no es ilegal" y recalcó que resulta fundamental para el sostenimiento del sistema de pagos.
Ayliffe hizo hincapié en que esta comisión -que, en el caso de Visa, es del 0,7% del coste de la transacción- permite a las compañías acometer inversiones y aseguró que beneficia a los consumidores y comerciantes.
Según el responsable de Visa, su empresa ya ha demostrado que la tasa de intercambio está justificada.