Los operadores de telefonía Vodafone, de titularidad británica, y O2, propiedad de Telefónica, se han enzarzado en una batalla por hacerse con el control de T-Mobile en el Reino Unido, compañía por la que ofrecen 4.000 millones de euros.
Según informa el rotativo "The Sunday Times" en su edición del domingo, ambas compañías han ofrecido la misma cantidad (3.500 millones de libras o 4.000 millones de euros al cambio actual) para comprar T-Mobile, que ha sido puesto a la venta por su propietario, la operadora alemana de telefonía Deutsche Telekom.
T-Mobile tiene 16,6 millones de clientes en el Reino Unido y es competidora directa de Vodafone y de O2, las otras dos grandes operadoras del mercado británico, por lo que hacerse con su control otorgaría una posición privilegiada en el mercado.
Una tercera opción del grupo es una oferta de France Telecom.