El índice Bovespa de la bolsa de Sao Paulo cayó ayer el 1.21%, hasta los 62.923 puntos, presionado por la volatilidad de los mercados internacionales ante las dudas sobre la salud de la economía mundial.
Los datos sobre la creación de empleo en Estados Unidos, divulgados la semana pasada, y que estuvieron por debajo de lo esperado, dejaron a los inversores con dudas sobre la recuperación del país.
Esa situación, sumada a la crisis de la zona euro y a la subida de la inflación en China, desinflaron los negocios en la plaza.
Los títulos vinculados a las materias primas, los de mayor peso en la bolsa, sintieron el efecto de la inflación en China, que es el principal socio comercial de Brasil y el mayor comprador de sus “comodities”.
El Bovespa, que había subido el 26% el pasado jueves, en el último día de operaciones antes del festivo de la Semana Santa, restó ayer 768 unidades. El índice de referencia de la plaza operó siempre en terreno negativo, con su punto máximo en los 63 mil 690 enteros marcados en la apertura.