El modelo para asumir riesgos que llevó a Wall Street a hacer transacciones con impunidad está acabado, y todo el mundo, desde el máximo responsable de Merrill Lynch & Co., John Thain, hasta el director financiero de Morgan Stanley, Colm Kelleher, está cayendo en la cuenta de que ningún algoritmo ni calificación de triple A puede sustituir a la diligencia debida, en la que verdaderamente solía verificarse la solidez de las inversiones.
El valor en riesgo, medida que los bancos utilizan para calcular el máximo que sus operaciones pueden perder en un día, no logró detectar el alcance del colapso del mercado de hipotecas de alto riesgo (`subprime') en Estados Unidos, que desde junio ha producido pérdidas por más de $130.000 millones a las mayores empresas financieras, encabezadas por Citigroup Inc., Merrill, Morgan Stanley y UBS AG.
Los últimos seis meses han expuesto las fallas de una medida financiera basada en precios históricos que las empresas de valores utilizan como idiosincrasia y no anticipa cada desastre potencial, como calificaciones de crédito equivocadas otorgadas a deuda ``subprime'' impaga.
?Las finanzas son un área dominada por los eventos inesperados'', dijo Nassim Taleb, profesor de investigación del London Business School y ex operador de opciones. ``Las herramientas que tenemos en las finanzas cuantitativas no funcionan en lo que llamo el reino del ?cisne negro'''.
El libro de Taleb, ?The Black Swan'' (El cisne negro), publicado el año pasado por Random House, describe cómo las personas subestiman el efecto de situaciones inesperadas. De la misma forma que se pensaba que todos los cisnes eran blancos hasta que se detectó al primer cisne negro en Australia en el siglo XVII, el análisis histórico es una manera inadecuada de juzgar el riesgo, dijo.
Goldman Sachs Group Inc., la empresa con el mayor valor en riesgo nominal, fue el único banco de inversión que obtuvo ganancias récord en el cuarto trimestre, mientras que Merrill, que tenía el segundo valor en riesgo nominal más bajo de las cinco empresas financieras más grandes de Estados Unidos, tuvo una pérdida de $9.800 millones en los últimos tres meses del 2007, la mayor en su historia de 94 años.
Thain, que reemplazó a Stan O'Neal el mes pasado en Merrill, dijo el 17 de enero que la mayor casa de bolsa de Estados Unidos debía dejar de hacer operaciones que tuvieran el potencial de borrar ganancias. Reformó la división que supervisa las posiciones de operación y contrató a un ex ejecutivo de Goldman, Noel Donohoe.