El gobierno de Bolivia retiró el 1 de agosto, de forma temporal, su decisión de cuatro días antes de dar a la petrolera estatal YPFB el control total de los ingresos por la venta de hidrocarburos en el país.
La información, que no había sido difundida hasta ahora, está recogida en una resolución de la fecha señalada y otras dos del 28 de julio pasado, todas suscritas por el ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada.
La resolución número 188 del 1 de agosto determina "dejar en suspenso" la aplicación de las dos anteriores resoluciones (184 y 185), "en tanto se materialice la obtención de financiamiento adicional a favor de YPFB".
Fuentes del Ministerio de Hidrocarburos confirmaron la existencia de la resolución pero no ofrecieron comentarios oficiales al respecto, en tanto que el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Jorge Alvarado, declinó ayer referirse a los alcances de la medida. Una de las resoluciones que fue suspendida otorgaba a YPFB el control, a través de una cuenta del Banco Central, del total de ingresos de los hidrocarburos.
La insuficiente liquidez también la refleja la evolución del estado de flujo de caja, el cual revela que la empresa afrontó un déficit de 12 millones de dólares el último año, al parecer producto de las grandes adquisiciones que han cimentado su expansión reciente.
Pero el endeudamiento a largo plazo es leve. El índice deuda a largo plazo versus capital es de apenas 10%, comparado con 80% para el mercado y porcentajes mucho más elevados para el sector y la industria. Ello debería otorgarle a la empresa, quizás por la vía de la reestructuración financiera, una salida a su estrechez financiera actual.
El autor es profesor de economía en la Universidad de Panamá y socio de Consultores del Istmo (consultoresdelistmo@lycos.com).