EL GIGANTE petrolero ruso Yukos, que apela ante la justicia estadounidense su desmantelamiento orquestado por Moscú, está resuelto a reclamar al menos $20,000 millones en daños y perjuicios a los nuevos propietarios de su principal filial, Yuganskneftegaz.
La venta de las partes de Yukos en esta filial, según la subasta organizada el 19 de diciembre en Rusia, es "una violación de la ley estadounidense sobre quiebras", indicaron ayer los portavoces del gabinete internacional de abogados Fulbright y Jaworski, encargado del grupo ruso fuera de su país.
"Si la venta de las partes (en Yuganskneftegaz) es concretada, ello causará daños a Yukos que superan los $20,000 millones", añadieron en un comunicado.
"Conforme a sus derechos, Yukos utilizará todos los medios legales disponibles para ser compensado por daños e intereses por toda persona o toda entidad implicada en la venta ilegal de esos activos o activos cubiertos por la declaración de quiebra de la empresa", agregaron.
El 6 de enero en Houston (Texas, sur) está prevista una audiencia ante el juez encargado de proteger los activos del grupo ruso, precisaron.