El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, envió ayer sendas cartas a los presidentes de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, y del Consejo de la Unión Europea (UE), Tony Blair, para pedir su apoyo en lograr una reforma de la Organización Común de Mercado (OCM) del azúcar "satisfactoria para todas las partes".
En las misivas, a las que tuvo acceso EFE, Zapatero hizo hincapié en que esta reforma, "más allá de los aspectos agrícolas", debe resultar equilibrada en términos económicos y territoriales en el ámbito comunitario, y señala que las políticas de la UE "no pueden llevar al desmantelamiento desigual del tejido productivo, debilitando la base económica de vastas zonas rurales" de España.
En opinión de Zapatero "llevaría a la desaparición completa del cultivo y de la industria asociada en España y en muchas otras zonas comunitarias, y se mantendría una OCM protectora para la producción en el resto del territorio".
El presidente del gobierno español destacó que algunas comunidades autónomas como Castilla y León, su región de origen, o Andalucía, se verían gravemente afectadas de prosperar la actual propuesta de reforma de la OCM, unos territorios que, además, tienen un nivel de desarrollo económico inferior a la media comunitaria.
Zapatero pide a los dos líderes políticos que hagan "lo necesario para incorporar el imprescindible equilibrio territorial y político a esta reforma de modo que, entre todos, contribuyamos a llevar a buen puerto el trabajo que están desarrollando la comisaria y los ministros responsables".
En las cartas, recuerda que la propuesta inicial de la CE "plantea reformar la OCM manteniendo, aunque reducida, una considerable protección del azúcar comunitario frente a la competencia exterior, pero alterando drásticamente la distribución territorial del sector entre Estados miembros".
Las condiciones de la propuesta de reforma, añade, significarían "la desaparición completa del cultivo y de la industria asociada en España y en muchas otras zonas comunitarias".
Continúa el presidente haciendo referencia a la importancia que tiene el cultivo, sobre todo, en dos Comunidades Autónomas como Castilla y León y Andalucía que, además, tienen "grandes problemas de despoblamiento en sus zonas de producción de remolacha y en las que la agricultura juega un papel vital en el mantenimiento de los equilibrios territoriales y sociales".
Además, resalta que en el caso andaluz se acumulan los efectos con el proceso de reforma del algodón en las mismas zonas de producción.
Por ello, Zapatero pide el apoyo de Barroso y Blair para contribuir a "llevar a buen puerto" esta reforma, para la que los ministros de Agricultura y la comisaria del ramo, Mariann Fischer Boel, realizan un esfuerzo para lograr una OCM satisfactoria para las partes.
Por su parte, los representantes de los productores de remolacha en León difieren al analizar el fondo del significado de la intervención de Zapatero, en contra de la reforma del azúcar propuesta por la comisión europea.