El Gobierno de Ecuador prevé concretar en agosto próximo la negociación con inversores chinos de un contrato de financiación para la construcción de la mayor planta hidroeléctrica del país.
Así lo afirmó hoy el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, que estimó un avance del 90 por ciento en las negociaciones con una empresa china, interesada en la ejecución de la planta Coca-Codo-Sinclaire, que se construirá en un sector de la Amazonía.
La negociación con la empresa china "está casi lista, nos hemos atrasado un poco, lo quisimos tener listo a finales de julio, pero va a estar a mediados de agosto", añadió Correa, tras advertir de que "los chinos son durísimos para negociar".
"Aún se está negociando el contrato, está un 90 por ciento avanzado y estamos hablando de la inversión más grande en la historia del país", remarcó Correa.
El anuncio de Correa se produjo un día después de que el Ministerio de Ambiente informara de la entrega de la licencia ambiental a la compañía Coca Sinclaire S.A. para la construcción de la hidroeléctrica.
El pasado 20 de abril, Coca Sinclair S.A. firmó una carta de intención con el consorcio chino Sinohydro-Andes JV, para continuar las negociaciones sobre la construcción de la planta hidroeléctrica.
Ambas compañías se comprometieron también a concretar una oferta de financiación del proyecto por parte del banco chino Eximbank.
También empresas iraníes han mostrado su interés de intervenir en la construcción de la hidroeléctrica, que tendrá una potencia de 1.500 megavatios.
Para llevar a cabo la obra, en septiembre pasado el Gobierno ecuatoriano anunció una licitación pública internacional en la que la oferta de Sinohydro-Andes JV resultó la finalista.
La central se construirá a unos 75 kilómetros al este de Quito, en la Amazonía, y el valor del proyecto supera los 2.000 millones de dólares.