El ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, Fánder Falconí, reiteró hoy el compromiso del Gobierno de este país de velar por el respeto de quienes buscan mejores condiciones de vida en el exterior al celebrarse el Día Internacional del Migrante.
La cancillería señaló en un comunicado que Falconí reiteró "el compromiso de Ecuador por la protección y promoción de los derechos de todas las personas migrantes, independientemente de su calidad migratoria".
Falconí recordó que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la cual se celebra este año su 60 aniversario, establece que toda persona tiene el derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
Igualmente, ese instrumento internacional establece que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición, añadió.
Falconí exhortó a aquellos países que aún no lo han hecho, a adherirse o ratificar la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, de la cual el Ecuador es parte.
La emigración aumentó en Ecuador en 1999 cuando se produjo una de las peores crisis financieras del país, que provocó el cierre de varios bancos y el paso de otros a manos del Estado.
España e Italia, en Europa, así como Estados Unidos, en América, han sido desde entonces los principales destinos de los ecuatorianos que buscan mejores condiciones de vida en el exterior.