El Gobierno de Ecuador y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) firmaron hoy el Fideicomiso Yasuní-ITT para recaudar el dinero que se recoja a nivel mundial con el fin de apoyar el proyecto para dejar en tierra una parte del petróleo de la Amazonía de este país andino.
El fideicomiso se suscribió en la cancillería en presencia, entre otros, del vicepresidente, Lenín Moreno, del ministro de Exteriores, Ricardo Patiño, de la ministra coordinadora del Patrimonio, María Fernanda Espinosa, de Rebeca Grynspan, administradora asociada del PNUD, embajadores y delegados de pueblos indígenas.
En la arquitectura del fondo existen dos ventanas: la de capital (que se usará en inversiones en energía renovable) y la de los intereses (en la consolidación de áreas de patrimonio, de áreas protegidas del Estado, en reforestación, en inversión social, en eficiencia energética y en ciencia y tecnología).
En una reunión con la prensa previa a la suscripción oficial del Fideicomiso, Espinosa adelantó que los contribuyentes recibirán los llamados Certificados de Garantía del Yasuní (CGY), y recalcó que es una "garantía que Ecuador ofrece" de que el "crudo se queda, de manera indefinida, bajo tierra".
Los CGY, que no generan intereses ni expiran, se entregarán de acuerdo al monto de contribución e incluirán la cantidad de toneladas de CO2 no emitidas correspondientes a la contribución.
"Estamos hablando de esos 407 millones de toneladas métricas que no se emitirán al no extraer más de 800 millones de barriles de petróleo bajo tierra", comentó al referirse al 20 por ciento de las reservas que tiene Ecuador en la zona del Yasuní, en la Amazonía.
Los CGY se ejecutarán si Ecuador decide explotar el petróleo y se devolverán los fondos "en su totalidad", remarcó.
Tras asegurar que la firma de hoy es "el acta de nacimiento" de la iniciativa, Espinosa dijo a Efe que hay una planificación de viajes para retomar contactos "con el fideicomiso en mano" y detalló que tienen un "umbral mínimo para que empiece a operar el mecanismo financiero que es 100 millones de dólares en 18 meses".
Precisamente el próximo sábado, Espinosa viajará a China para exponer la iniciativa, en tanto se preparan otros desplazamientos.
En ese sentido, Ivonne Baki, integrante de la Comisión Negociadora, adelantó a Efe que en septiembre visitarán Alemania, Holanda, Bélgica, Francia, Noruega, España e Italia y EE.UU.
Asimismo, señaló que visitarán los Emiratos Árabes, Catar, Arabia Saudí, Kuwait, Siria y Líbano para exponer la iniciativa y para buscar acercamientos en otros ámbitos pues en la comitiva también estará Patiño, quien preparará un eventual viaje del presidente, Rafael Correa, a los países árabes, posiblemente, en noviembre.
En torno al Yasuní-ITT, el Gobierno también adelanta una campaña para la recaudación de aportes de la sociedad civil a nivel mundial al tratarse la propuesta, a criterio de Espinosa, de una "nueva ética planetaria".
En el Fideicomiso habrá, entre otros, un directorio integrado por tres representantes del Gobierno, dos de los contribuyentes y uno de la sociedad civil, indicó Espinosa.
Grynspan calificó al proyecto de "innovador, audaz, vanguardista e importante" para "todo el planeta" y señaló al fideicomiso como algo inédito que espera se replique en otras latitudes del mundo aunque ha sido un proceso "difícil" al tratarse de algo "nuevo".
"Es invaluable el aporte que Ecuador le está haciendo al mundo", aseguró al tiempo de que Moreno recordó que su país "es el mayor aportante" en la iniciativa pues calcula que la explotación del crudo generaría unos 7.000 millones de dólares, por lo que esperan que la comunidad internacional aporte con al menos la mitad.
La Iniciativa Yasuní-ITT es parte del compromiso de Ecuador para mantener indefinidamente bajo tierra las reservas petroleras de los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini, que ascienden a 846 millones de barriles de petróleo.
El Parque Nacional Yasuní ha sido considerado uno de los lugares de mayor biodiversidad en el planeta. Fue creado en 1979 y declarado por la Unesco como Reserva Mundial de la Biósfera en 1989. Alcanza 982.000 de hectáreas en la Amazonía occidental.