EDUCADORES**Hemos entrado a la quinta semana de la huelga en la educación pública, promovida por un sector de los profesores a los que su dirigencia, haciendo gala de estulticia inexplicable, los ha llevado a un callejón sin salida. Un aumento de noventa balboas, sumado al pago de las vigencias expiradas atrasadas y pendientes de pago desde al año 2001, más el adelanto del aumento de cincuenta balboas a partir del mes de octubre de este año, parecen no ser suficientes. ¡Increíble!
RECHAZO**Una de las ventajas del sistema democrático de gobierno, es que los medios de comunicación tenemos la libertad de obtener, procesar, analizar y difundir información, de manera que la ciudadanía reciba con oportunidad, todo un cúmulo de noticias que le permitan formarse una opinión sobre determinado tema. En el caso de la huelga, sin duda alguna, de una solidaridad inicial se ha pasado a un rechazo popular generalizado, por los perjuicios irreversibles que afectarán a nuestros estudiantes.
CORDURA**Si los profesores y sus dirigentes estuvieran guiados por intereses auténticamente gremiales, ya estuvieran impartiendo clases a sus alumnos, e hicieran parte de la mesa por la calidad de la educación. Por infortunio, debido a quién sabe cuáles motivaciones, el año escolar 2006 de aquellos estudiantes más necesitados, está herido de gravedad con posibilidades de perderse, tanto como en esto, se ha extraviado la cordura.