Estados Unidos quiere traducir las palabras de acercamiento al mundo musulmán de su presidente, Barack Obama, en acciones concretas, según anunció hoy en Marruecos la secretaria de Estado de ese país, Hillary Clinton.
En un discurso considerado por el Gobierno de EEUU como la prolongación del que Obama dio hace cinco meses en El Cairo, Clinton desgranó diferentes áreas en las que su país está dispuesto a cooperar sobre el terreno con las sociedades civiles de los países musulmanes, con prioridad para el conflicto de Oriente Medio.
"El discurso (de Obama) generó un gran entusiasmo en el mundo (...), pero el presidente y yo creemos que son los resultados, y no la retórica, lo que importa", señaló Clinton en su intervención ante el VI Foro por el Futuro, que reúne a representantes de los países más industrializados con personalidades del mundo árabe y musulmán.
Entre los proyectos que presentó la jefa de la diplomacia estadounidense, destacan la convocatoria de una cumbre de emprendedores musulmanes con empresarios estadounidenses en 2010, el lanzamiento de una red mundial de negocios virtual, o la creación de un programa de envío de científicos de EEUU a países en desarrollo.
Asimismo, se anunció la puesta en marcha de la iniciativa "Sociedad Civil 2.0", que tiene el objetivo de ayudar a organizaciones locales en el mundo musulmán a utilizar las nuevas tecnologías.
Sin embargo, representantes de algunas ONG marroquíes e internacionales presentes en el foro señalaron a Efe que el anuncio de Clinton no aporta grandes novedades ni viene a paliar la falta de fondos que la mayoría citan como su mayor obstáculo.
Clinton fue recibida con escepticismo por los representantes árabes presentes en la cumbre tras haber declarado el pasado sábado en Jerusalén que la propuesta israelí de restringir los asentamientos, pero no paralizarlos, suponía una oferta "sin precedentes".
La jefa de la diplomacia estadounidense quiso templar ayer los ánimos en este mismo foro al recordar que EEUU sigue considerando los asentamientos como "ilegítimos", aunque hoy hizo un llamamiento a todas las partes a "cuidar lo que se dice" para no dañar las posibilidades de retomar las conversaciones de paz.
En su discurso, alegó que hay "recriminaciones comprensibles" pero que no ayudan al proceso, si bien no concretó a qué se refería con estas palabras.
El malestar generado por el apoyo de Clinton a la oferta israelí ha llevado a la secretaria de Estado a alterar su programa y viajar hoy a Egipto, donde mañana se reunirá con su presidente, Hosni Mubarak, uno de los que protestaron públicamente ante lo que consideran un giro en la política estadounidense.
El Foro por el Futuro, que finalizó hoy, está dirigido a promover las reformas políticas y económicas en el mundo árabe y musulmán y junto a Clinton hay ministros de los países del G8 (EEUU, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Canadá y Rusia) y de la región de Oriente Medio y el Norte de África (MENA).
Por su parte, el ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, cuyo país co-presidió la reunión junto a Marruecos, destacó que la clave para el éxito en las complejas relaciones entre los países ricos y el mundo musulmán reside en la igualdad.
"Nuestro vínculo debería ser una asociación entre iguales", recalcó Frattini en la rueda de prensa de clausura del foro, que el año que viene será copresidido por Canadá y Qatar.
La iniciativa más importante aprobada a lo largo de este encuentro ha sido, señaló el italiano, la creación de un Instituto para la Mujer, cuya sede ha demandado Emiratos Árabes Unidos.