Estados Unidos decomisó más de 3.245 toneladas de droga en la frontera con México entre 2009 y 2010, según un informe difundido hoy, que recoge los datos de las distintas agencias que combaten el narcotráfico.
Sólo la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) interceptó tres millones de kilos de drogas, más de 282 millones de dólares y más de 6.800 armas en este periodo.
Esto supone un incremento de más de 73 millones de dólares en efectivo y de 500.000 kilos de drogas y más de 1.500 armas, respecto a los años fiscales 2007-2008.
Por su parte, la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) ha aprehendido 104 millones de dólares, 28 millones más que en 2007-2008.
En cuanto al Departamento de Justicia extraditó a 107 personas de México a Estados Unidos en 2009, una cifra "récord", desde los 12 que extraditó en el año 2000. Asimismo, 5.462 jueces mexicanos e investigadores han recibido formación.
Además, en otras operaciones conjuntas lideradas por el Departamento como el "Project Deliverance" se han realizado 2.200 arrestos, la aprehensión de 74 toneladas de drogas y 154 millones de dólares.
En la operación "Project Gunruner" que llevó a cabo la Oficina de control de Alcohol, Tabaco y Armas se decomisaron 2.589 armas de fuego y 265.500 municiones.
El informe "Actualización sobre la puesta en práctica de la estrategia antinarcóticos en la frontera suroeste", elaborado por la Oficina para las Políticas Nacionales Antidrogas (ONDCP, en inglés), complementa un documento difundido en el 2009.
Esta actualización cita algunos avances en áreas estratégicas como la interdicción, decomiso de grandes cantidades de dinero y armas, contrabando, cooperación en el intercambio de información y mejora de la tecnología en la frontera.
El director de la ONCDP, Gil Kerlikowske, señaló durante la presentación del informe que "el consumo de droga en Estados Unidos provoca inestabilidad y violencia en México".
Por eso, señaló que el Gobierno estadounidense se ha comprometido a incrementar los recursos para reducir la demanda de drogas en Estados Unidos, y dar los recursos necesarios en personal, infraestructura y tecnología para proteger a la frontera suroeste.