El Gobierno de Estados Unidos está preocupado por los "discursos agresivos" y los "militarismos excesivos" en algunos países de Latinoamérica, pero busca fortalecer sus relaciones en la región, afirmó hoy en Lima el secretario de Estado adjunto para América Latina, Arturo Valenzuela.
El funcionario estadounidense, que inició hoy una visita oficial a Perú, enfatizó que el viaje, que también le ha llevado a Ecuador y Colombia, responde al interés de su país de "tener una relación excelente con todos los países de la región".
"Algunos criticarán lo que decimos, pero nosotros lo que estamos buscando es fortalecer las relaciones con todos los países de la región; (estamos) preocupados todos los países por lo mismo: cómo mejorar la condición de nuestra gente, cómo consolidar y fortalecer nuestras instituciones. Y estamos obviamente preocupados por discursos agresivos y ese tipo de cosas", acotó.
Valenzuela, que se había reunido poco antes con el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, señaló a los periodistas que su país también está preocupado "por militarismos excesivos, compras (de armas)" en Latinoamérica.
"Pero ese es un tema que tenemos que resolver juntos, con mucho respeto, entre todos los países que buscamos fines similares, porque tenemos todos un compromiso parecido, ese es el compromiso del presidente (Barack) Obama: cómo trabajar de manera respetuosa conjuntamente, con todos los países de las Américas para poder lograr una mayor calidad de vida para toda nuestra gente", aseguró.
El secretario de Estado adjunto reconoció, sin embargo, que en América "ha habido una baja en los gastos bélicos" a partir del fin de la Guerra Fría, y dijo que sucesos como el acuerdo de paz firmado en 1998 entre Perú y Ecuador "han sido muy importantes en ese sentido".
"Lo que tenemos que privilegiar es cómo, en esta América que está en paz... cómo podemos seguir adelante bajando los gastos en defensa", remarcó.
Valenzuela también dijo que hoy tuvo una "excelente reunión" con el canciller peruano, en la que repasaron "temas importantes en la relación bilateral" e hicieron "un repaso de la situación en general de las Américas".
"Valoramos enormemente las relaciones entre Estados Unidos y Perú, que es importantísima, porque tenemos mucho que compartir", enfatizó.
El secretario adjunto inició hoy su visita a Perú con un mensaje en favor de un "nuevo enfoque" en la cooperación antidrogas que vaya más allá de la "corresponsabilidad" y que permita trabajar "en forma respetuosa y en conjunto sobre estos temas: la producción, distribución y tránsito, y también el consumo en forma integral".
Valenzuela se reunirá mañana con el presidente peruano, Alan García, y luego visitará una zona selvática en la que se han implementado exitosos programas de cultivos alternativos a la hoja de coca, materia prima de la cocaína.
Aclaró que la ayuda que EE.UU. presta a Perú para la lucha antidrogas se redujo debido a los buenos resultados obtenidos.
Actualmente, la ayuda estadounidense para la lucha contra las drogas bordea los 150 millones de dólares, pese a que el cultivo de hoja de coca en Perú se incrementó un 45 por ciento entre 1999 y 2008, hasta llegar a las 56.100 hectáreas, según datos de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes.
Perú produjo el 36 por ciento de la producción mundial de cocaína en 2008, en comparación con el 29 por ciento de 2007, con un estimado de 300 toneladas de cocaína, según un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
El desarrollo alternativo ofrece a los campesinos de la selva peruana semillas y mercados para productos agrícolas que sustituyan a la hoja de coca en sus campos, principalmente cacao, café, palma aceitera y piña.
Según Valenzuela, "en Estados Unidos ha bajado enormemente la cantidad de usuarios de cocaína, pero sabemos también que ha subido en forma importante la producción", en países como Perú, y esa droga va ahora a Europa y otros países de Latinoamérica.
"Se evalúa anualmente bien los esfuerzos que está haciendo Perú, pero desgraciadamente estos problemas, cuando se resuelven en uno de los países, surgen en otro porque la demanda es un tema internacional", dijo.