La Casa Blanca expresó hoy su satisfacción por la formación de un nuevo Gobierno en el Líbano y subrayó la necesidad de que este Ejecutivo extienda su autoridad por todo el país y lleve a cabo reformas políticas y económicas.
En un comunicado, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que EE.UU. "apoyará a aquellos socios que compartan" su compromiso con la "soberanía libanesa".
Agrego que EE.UU. "alaba al primer ministro Saad Hariri y al presidente Michel Suleimán por su liderazgo durante el proceso de formación del Gobierno, y tiene muchas ganas de colaborar con el nuevo Ejecutivo".
"Deseamos colaborar con un nuevo Gobierno libanés comprometido a extender su autoridad por todo el territorio nacional y con la adopción de reformas políticas y económicas que beneficien a su pueblo", indicó.
Líbano, subrayó el portavoz, "desempeñará un papel clave" en los esfuerzos por lograr la paz en Oriente Medio. "No puede haber una solución duradera a los problemas de la región si es a costa de Líbano", destacó.
Hariri, hijo y sucesor político del ex primer ministro asesinado Rafic Hariri, logró ayer formar su primer Gobierno de unidad nacional en el Líbano, con representantes de todos los grupos políticos.
El nuevo Gobierno está formado por 30 miembros: 15 de la mayoría, 10 de la oposición y 5 designados por el presidente Suleiman.
Según la Constitución, el primer ministro, de acuerdo con el presidente, forma un gabinete que deberá estar integrado a partes iguales entre cristianos y musulmanes, según el sistema confesional en vigor en el Líbano.