El Gobierno de Estados Unidos se mostró hoy "profundamente preocupado" por la condena a seis años de prisión en Irán del exparlamentario y portavoz de la plataforma opositora "Muyahidin de la Revolución Islámica", Mohsen Armin.
La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, lamentó en su conferencia de prensa diaria "las noticias de la condena" de Armin "por ejercer sus derechos de libertad de expresión y asamblea".
La sentencia al político reformista es "otro serio ejemplo de la restricción", por parte del Gobierno iraní, "de los derechos de sus ciudadanos al ejercicio pacífico de la libertad de expresión y asamblea", añadió Nuland.
Armin fue condenado hoy a seis años de prisión por "participación en manifestaciones contra el Gobierno e intención de debilitar al régimen", según informó la web opositora iraní Kalame.com.
El portavoz opositor había sido detenido a mediados del pasado mayo en Teherán, acusado de "delitos en contra de la seguridad nacional", pero fue puesto en libertad bajo fianza en julio.
Las autoridades iraníes perseguían a Armin desde su participación en las manifestaciones populares que siguieron a las elecciones de 2009, que dieron un segundo mandato de cuatro años al presidente Mahmud Ahmadineyad y fueron calificadas de "fraudulentas" por los candidatos pro reformistas.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, volvió a expresar hoy su "profunda preocupación" por los informes de "represión continuada al pueblo de Irán" por parte de su Gobierno, que "continúa su ofensiva contra toda forma de disenso, fe y asamblea".
En concreto, denunció la posible condena a muerte del pastor cristiano evangélico Yusef Nadarjani, que se niega a retractarse de su fe y está siendo procesado por apostasía, lo que en Irán conlleva la pena de muerte.
La secretaria de Estado enmarcó el caso de Nadarjani en un contexto de "dura embestida contra los seguidores de diversas creencias", incluidos los zoroastrianos, sufís y bahais.