El Gobierno de EE.UU. dijo hoy que no ha aplazado los viajes oficiales a Cuba tras el reciente arresto de un contratista estadounidense en La Habana, y cualquier decisión dependerá de las circunstancias individuales.
El Departamento de Estado dijo en un comunicado que los viajes de empleados del Gobierno de EE.UU. a cualquier país se determinan "caso por caso" y en base "a las circunstancias específicas" en cada país de destino.
Sin ofrecer más detalles, el Departamento de Estado respondió así a preguntas sobre si la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), o cualquier otra agencia federal, han postergado viajes a Cuba tras el arresto de un contratista estadounidense en La Habana.
Previamente, durante una rueda de prensa, el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, indicó que EE.UU. espera que Cuba cumpla con sus obligaciones internacionales y permita el acceso consular al estadounidense detenido el pasado 5 de diciembre.
Kelly señaló que Cuba no ha respondido a la petición que Estados Unidos le presentó en tres ocasiones distintas, los pasados días 8, 11 y 12 de diciembre, para que las autoridades cubanas le permita acceso consular al detenido.
Para algunos observadores, el arresto del estadounidense tiene el potencial de suscitar un conflicto diplomático entre Washington y La Habana, que ve con recelo las actividades de apoyo a los disidentes.
La identidad del detenido no ha sido revelada y su empleador, la empresa Development Alternatives Inc (DAI), con sede en Maryland, evadió comentar sobre informes de que el estadounidense viajó a Cuba como turista y estaba distribuyendo computadoras portátiles y equipos de comunicación.
En su página de internet, "www.dai.com", el presidente de DAI, Jim Boomgard, dijo el lunes pasado que la principal preocupación de la empresa en estos momentos es por la "seguridad, bienestar y pronto regreso a EE.UU. del detenido".
"Hemos trabajado estrechamente con el Departamento de Estado para asegurar que se le dé prioridad a la seguridad y bienestar del detenido", agregó Boomgard, que pidió "discreción" a la prensa y remite toda pregunta al Departamento de Estado.
Ese comunicado no explica exactamente lo que estaba haciendo el contratista cuando fue arrestado en La Habana.
Según Boomgard, la empresa obtuvo un contrato federal en 2008 "para ayudar al Gobierno de EE.UU. a poner en marcha actividades de apoyo al imperio de la ley y los derechos humanos, la competencia política, la búsqueda de consenso, y el fortalecimiento de la sociedad civil" en Cuba.
El contrato otorgado a DAI, llamado "Programa para la Democracia y Planificación de Contingencia en Cuba", formó parte de unos 40 millones de dólares aprobado por el Congreso para promover la democracia en Cuba.
DAI que, según Boomgard se dedica a programas de desarrollo económico desde hace 40 años en más de 100 países, figura entre los principales contratistas que utiliza el Gobierno de Estados Unidos.