El Gobierno de Estados Unidos instó hoy a los líderes zimbabuenses a que resuelvan "de inmediato" la crisis política que vive el país por el reparto del poder entre el presidente Robert Mugabe y el líder opositor Morgan Tsvangirai.
En un breve comunicado, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, condenó la negativa del régimen de Mugabe de poner en práctica el acuerdo "serio y equitativo" suscrito el pasado 15 de septiembre para el reparto del poder en Zimbabue, así como su "continuo uso de la violencia contra manifestantes pacíficos".
Estados Unidos reaccionó así al fracaso de la reunión organizada en Harare por los jefes de Estado de Suráfrica, Suazilandia, Angola y Mozambique para propiciar la formación de un Gobierno de unidad nacional en Zimbabue.
La gubernamental Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), de Mugabe, y el opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), de Tsvangirai, no llegaron a un acuerdo sobre el Gabinete que pactaron hace seis semanas.
Las diferencias esenciales para la formación del Gobierno están en la adjudicación de las carteras de Finanzas, Interior (que controla la Policía) y Justicia, según los propios partidos.
Ante esta situación, EE.UU. recordó a los dirigentes zimbabuenses que el estancamiento de las negociaciones afecta negativamente a los ciudadanos, que "siguen sufriendo terriblemente".
El portavoz instó a los líderes africanos a que trabajen con la Comunidad para el Desarrollo del África Meridional (SADC), la Unión Africana (UA) y la ONU para atender las "necesidades urgentes" de los zimbabuenses, a la vez que aseguró que "EE.UU. seguirá proporcionando alimentos y otro tipo de ayuda humanitaria".