El Gobierno de EE.UU. renovó hoy su alerta de viajes para Pakistán, en la que recuerda a los estadounidenses del potencial peligro que supone para ellos la presencia de Al Qaeda, los talibanes y grupos afines paquistaníes.
"Los terroristas y sus simpatizantes atacan de manera regular objetivos civiles, gubernamentales y extranjeros, particularmente en la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa (KPK)", aseguró en un comunicado la Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado de EE.UU.
El Gobierno de Pakistán ha aumentado las medidas de seguridad, sobre todo en las grandes ciudades, pero "informaciones sobre amenazas indican que grupos terroristas siguen buscando oportunidades para atentar en lugares donde se sabe que se congregan ciudadanos estadounidenses y occidentales", señaló la nota.
Estos lugares incluyen hoteles, clubes y restaurantes, bazares, centros comerciales, lugares religiosos, colegios o eventos de ocio al aire libre, agregó.
Según EE.UU., terroristas se han disfrazado de personal de las fuerzas de seguridad paquistaníes para lograr acceso a áreas de interés para atentados.
Desde enero de 2010, terroristas han ejecutado atentados coordinados y empleado armas de fuego, granadas, lanzagranadas y chalecos para ataques suicidas o coches bomba en Peshawar, Lahore, Karachi y Rawalpindi.
Ciudadanos estadounidenses han sido víctimas de atentados en Pakistán en los últimos años, advirtió Estados Unidos.
En abril de 2010 tuvo lugar un atentado contra el consulado de EE.UU. en Peshawar que causó la muerte de varias personas y en febrero de ese año murieron diez personas, entre ellas tres militares estadounidenses, y resultaron heridas otras 70 en un ataque suicida en la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa.
EE.UU. resalta, además, atentados anteriores, de 2009 y 2008, y recuerda que ciudadanos estadounidenses han sido víctimas de secuestros y que el acceso a muchas áreas de Pakistán es restringido.
Atentados recientes se perpetraron contra el consulado estadounidense en Peshawar, oficinas policiales en Lahore y Karachi, instalaciones militares en Lahore, lugares religiosos en esa ciudad y en Punjab, un hospital en la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa y un centro de distribución de alimentos en Bajaur.
Bajaur es una de las siete demarcaciones que forman las Áreas Tribales de Administración Federal (FATA), un territorio inestable y limítrofe con Afganistán en el que buscan refugio miembros de facciones talibanes y de otros grupos extremistas, como Al Qaeda.
EE.UU. pide a sus ciudadanos que registren sus planes de viaje en los consulados de Karachi, Lahore o Peshawar.