Delegaciones de Estados Unidos y Corea del Norte volverán a reunirse el próximo miércoles en Pekín para ultimar detalles del primer envío de la ayuda alimenticia anunciada como respuesta al compromiso norcoreano a una moratoria nuclear.
La portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Victoria Nuland, señaló hoy que es necesaria "una nueva ronda de discusiones técnicas cara a cara", por lo que el enviado especial de Estados Unidos sobre derechos humanos en Corea del Norte, Robert King, se entrevistará en la capital china con un representante norcoreano.
"La idea es finalizar todos los arreglos técnicos para que la asistencia nutricional pueda empezar a moverse", dijo Nuland en su conferencia de prensa diaria.
"Nuestra expectativa es que se resolverá sin problemas, porque parece haber un entendimiento común entre ambas partes", añadió.
Estados Unidos se ha comprometido a enviar 240.000 toneladas de ayuda alimentaria a Corea del Norte, en un programa que estará vinculado al cumplimiento de la suspensión temporal del programa nuclear que ha anunciado el régimen de Kim Jong-un.
En la reunión de Pekín, Estados Unidos busca finalizar el primer envío, de unas 20.000 toneladas de comida, una vez que se ha "asegurado" que no será desviada a las elites del país y llegará a los grupos de riesgo, explicó Nuland.
"Lo que queda por precisar son cosas como a qué puerto (llega la ayuda), cuándo, quién la gestiona, cómo la contamos y cómo la supervisamos", indicó.
La portavoz lamentó, sin embargo, que Corea del Norte haya decidido acompañar el "buen paso inicial" que dio el miércoles con el anuncio de la moratoria con el mensaje lanzado hoy a Corea del Sur, a la que amenazó con una "guerra santa" por su "difamación" de los líderes norcoreanos.
"Es algo desafortunado y no ayuda al tipo de entorno que estamos tratando de crear", señaló Nuland.
Estados Unidos espera que el compromiso norcoreano de una moratoria abra la puerta a la reanudación de las conversaciones a seis bandas para la desnuclearización del país asiático, que implican a las dos Coreas, Estados Unidos, China, Japón y Rusia y que permanecen suspendidas desde abril de 2009.